Mejor planta hotelera pero menos plazas. La ley aprobada por el Govern de José Ramón Bauzá permitió la ampliación de hoteles, que en la Platja de Palma crecieron hasta dos plantas. La propuesta es ahora reducir plazas y aumentar calidad.        | Pere Bota

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El plan del Pacte para eliminar plazas turísticas implicará suprimir como máximo 2.000 plazas al año, según fuentes de los partidos, que incluso dicen que la cifra puede ser menor. La medida supone un cambio con respecto a la planificación turística de todos estos años, pero su impacto será a largo plazo y en una parte de la planta ya que algunos alojamientos hoteleros no se verán afectados por el cambio de ley.

La propuesta tendrá efecto real sobre los establecimientos que se den de baja definitiva y aquellos «que se hubieran adquirido en su momento de manera onerosa e indefinida», según figura en la enmienda que han negociado estas formaciones. «En este caso, el número de plazas a aportar ha de ser el doble de las que se comercializaron e inscribieron», señala el documento, que implica que, por cada dos plazas que se adquieran, una de ellas debe darse de baja.

Compra onerosa

La medida afecta, por tanto, a las plazas turísticas que se han creado con el sistema de compra, proceso que se reguló en el segundo mandato de Francesc Antich, si bien fue Jaume Matas quien estableció en 1999 la obligación del intercambio de plazas en una ley que estaba llena de excepciones. Por ejemplo, toda la planta que se creó con la categoría de hoteles de cuatro y cinco estrellas no computaban en el intercambio de plazas ni tampoco los agroturismos. Esta circunstancia ayudó a que creciera la planta hotelera de las Islas cuando la intención de la norma era contenerla. También quedan fuera de la medida de decrecimiento las 18.718 plazas que figuran en la bolsa y que ahora mismo están congeladas gracias a la aprobación del decreto ley. En este caso, serán los consells de Mallorca, Eivissa y Formentera quienes decidan qué hacer con estas plazas y no parece probable que el de Eivissa esté en la línea que plantea el Pacte. Los consells tienen cuatro años para decidir qué hacer con esa bolsa de plazas: si aplicar el modelo del 2x1 o mantenerlas en el mercado. Si no deciden en ese tiempo, las plazas desaparecerán por decisión del Govern, que se queda con esta prerrogativa.

En sus últimas intervenciones públicas, el conseller de Model Econòmic, Iago Negueruela, ha defendido el decrecimiento de plazas y ha asegurado que eliminar estas plazas no significa decrecer económicamente. «Reducir plazas turísticas no implica que se vaya a decrecer en materia económica», dijo el conseller cuando se le preguntó por este asunto.

La propuesta de incluir el decrecimiento en la nueva ley ha partido de Més, que ha presionado para que salga adelante. Todos los partidos insisten en que sus efectos se verán a largo plazo y que la medida supone un cambio claro de tendencia con respecto al crecimiento vivido hasta ahora.