En alta mar. Todas las pateras que llegaron ayer fueron interceptadas en alta mar por Salvamento Marítimo y la Guardia Civil. Los migrantes fueron desembarcados más tarde en tierra y puestos a disposición de la Policía Nacional, encargada de los trámites de extranjería. | Gori Vicens

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La ruta de Argelia a Balears en patera acelera. En 24 horas llegaron a las Islas otras seis embarcaciones, todas ellas interceptadas por Salvamento Marítimo y por la Guardia Civil. A bordo, 98 inmigrantes, entre ellos cinco mujeres. En lo que va de 2022 han llegado a las Islas 49 embarcaciones con 838 inmigrantes. A estas alturas del año pasado lo habían hecho 40 con 578. Es decir, el ritmo ha crecido un 45 por ciento y eso que 2021 rompió todos los registros previos de la ruta, que vive un despegue sostenido desde 2019 y que marca hitos desde entonces.

En todo este periodo la actividad se ha multiplicado a partir del mes de agosto. Por ejemplo, en 2021 fue a partir de estas fechas cuando llegaron 123 de las 163 pateras que alcanzaron Balears. Argelia, al igual que ocurrió durante buena parte de años anteriores, mantiene cerrada sus fronteras y rechaza las devoluciones. Antes por la pandemia y ahora por la crisis diplomática entre España y el país magrebí. Las detenciones de varios patrones y sus condenas por ahora no compensan esta circunstancia.

Goteo constante

La patera que llegó el martes   por la tarde a Cabrera fue la primera de esta última oleada. A las 00.10, las 8.30 de la mañana y las 10.40 horas de ayer miércoles fueron interceptadas otras tres embarcaciones cerca de esta isla. En todos estos casos habían sido detectadas por el radar, cuya efectividad parece haber mejorado mucho en los últimos meses, y los migrantes fueron rescatados en el mar por Salvamento Marítimo y el Servicio Marítimo de la Guardia Civil. En una de las embarcaciones iban cinco mujeres y, según Delegación del Gobierno todos los migrantes eran de origen magrebí, aunque este año se han repetido algunas llegadas de subsaharianos. Otra embarcación, en este caso con solo cuatro migrantes, fue interceptada a las nueve menos cuarto de la mañana en Eivissa.

Ante la imposibilidad de su devolución automática, los migrantes detenidos pasan por un proceso que supone su puesta en libertad con una orden de expulsión administrativa en un plazo de un máximo de 72 horas. Durante ese tiempo están en calabozos de la Policía Nacional mientras se incoa el expediente administrativo. La gran mayoría de los migrantes mayores de edad se desplazan a la Península para seguir a otros países europeos.