Imagen de archivo de personal sanitario con trajes de protección como los que se utilizaron durante la pandemia. | Conselleria de Salut

La cartera de Salud representa el 38 % del presupuesto total del Govern. Con 2.241 millones de euros, un 10,5 % más de los 2.087 que se presupuestaron en 2022, la cantidad es la más alta de las cuentas generales de la Comunitat para el año que viene, por lo que «casi cuatro de cada diez euros se dedican a la salud de la población», defendió la consellera del ramo, Patricia Gómez, en su presentación y explicación a los diferentes grupos parlamentarios. O visto de otra manera, dos de cada diez euros del Govern se irán a pagar a los profesionales que de ella dependen.

Salud destinará el año que viene 1.023,6 millones de euros a pagar sus nóminas, un 7,6 % más que este año. Como principal novedad, se incluye la recuperación de la jornada semanal de 35 horas que ya anunció la presidenta del Govern, Francina Armengol, en el debate de política general, aunque en su día estimó que la medida tendría un coste de 11 millones y ayer se le otorgaron 14. El recorte de la jornada beneficiará a los más de 18.000 trabajadores que dependen de esta cartera y se pondrá en marcha a partir de enero de 2023.

Por otra parte, las cuentas incluyen ya el incremento del 2,5 % del salario anunciado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. «El capítulo de personal crece en 71,9 millones para hacer efectiva esta subida. Además, con el 1,5 % que se pagará este año, al final el incremento será de un 4 %», explicó Gómez. La consellera destacó que se sigue trabajando con la Mesa Sectorial de Sanidad «para mejoras que atraigan y fidelicen a los profesionales». Un punto en el que la representante de Podemos, Antonia Martín, incidió, para que se concretara más.

Siguiendo con el capítulo de personal, la consellera remarcó que el próximo año se estabilizarán 4.115 plazas de hasta 85 categorías diferentes mediante concursos de méritos y de oposición. Las cifras históricas permiten crecer en todas las partidas y, por ejemplo, el IB-Salut recibirá 2.193 millones, 220,6 más que el año pasado pero 807 más desde 2015. Se incrementa también el dinero destinado a atención hospitalaria y a una Atención Primaria agotada que contó con el reconocimiento de la consellera. «Es un referente a escala nacional por diversos motivos, como el escudo que ejerció durante la pandemia». El 75 % de su incremento presupuestario (74 millones más que sumarán 568) se destinará a pagar a profesionales.

No es menor la partida destinada a infraestructuras que en 2023 crece un 61 %, pasando a 136,3 millones de euros. Las obras son conocidas y el grueso se lo llevan las de Son Dureta o el Parque Sanitario Bons Aires en Mallorca. Pero además, «en estas legislaturas prácticamente todos los centros de salud han tenido reformas más o menos considerables», explicó Patricia Gómez. El proyecto que debería haber visto la luz este año, y por el que preguntaron algunos diputados, porque sigue sin desarrollarse, es de la Agencia de Salud Pública. En 2023 volverá a contar con presupuesto y, es de esperar, con el nombramiento de un responsable.

Otra partida a destacar es el incremento del 35 % del dinero destinado a vacunas: 12,9 millones. La subida permitirá incorporar la del herpes zóster para proteger a toda la población mayor de 65 años y, como ya se anunció, la del virus del papiloma humano a los niños (hasta ahora solo se aplica la vacunación contra la gripe para todos los niños de entre 6 meses y 5 años).