Imagen de archivo de vacunas contra la COVID-19. | HANNAH BEIER

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Balears ha dejado de utilizar desde el inicio de la pandemia 85.789 vacunas contra la covid-19, ya sea por caducidad o desfase. En relación a esto último, desde el IB-Salut precisan que el fármaco se ha ido actualizando en función de la cepa que estaba en cada momento en circulación. «Se han tirado 1,5 millones de euros», lamenta el especialista en Salud Pública y Medicina Preventiva, Joan Carles March. En este sentido, explica que el coste de cada dosis oscila entre los 3 euros de las de Oxford/AstraZeneca (que no se ponen desde hace tiempo), hasta los 31 euros de Moderna.

Desde el IB-Salut recuerdan que los inmunógenos contra el coronavirus son sufragados por la Unión Europea. En este punto, March señala que lo que ha sucedido en las Islas es lo habitual en el resto del conocido como primer mundo. «Los países desarrollados tiraron en 2022 más de 61 millones de vacunas que habían caducado en 2021. Increíble pero cierto», reprocha. El motivo de este derroche es que «los países compraron más vacunas de la que necesitaban porque temían que hubiera una mayor demanda y quedarse sin ellas».

Errores

A su modo de ver, el modo de proceder «fue un error». Aunque reconoce que siempre hay que adquirir más dosis de las estrictamente previstas, por si hay un margen de error, considera que no deben ser «tantas más». Además, insiste en que «se debería haber realizado un control de stocks muy bueno para que la vacunas que fuesen acercándose a la fecha de caducidad, con 2-3 meses de anticipación, pudiesen haber sido enviadas a los países que tenían menos fármacos; que en el mundo eran muchos. Creo que, al igual que se hizo una estrategia europea para comprar vacunas, debería haberse realizado a nivel mundial, y eso hubiera favorecido el conseguir una mayor vacunación en el mundo».