Una mujer haciendo uso de la mascarilla en el autobús. | Efe - Javier Etxezarreta

TW
0

El servicio de Epidemiologia del Govern da por iniciada la epidemia estacional de gripe en las Islas. El virus se avanza en el calendario y aunque no afecta a los servicios de Urgencias que, pese a advertir el incremento tienen capacidad de reacción, es probable que éstos terminen tensionándose en las próximas semanas, a medida que vayan creciendo los casos.

El zarpazo del virus este invierno es palpable en todo el país siendo Cantabria, Castilla-La Mancha y la Comunidad Valenciana las autonomías más afectadas según sistema nacional de Vigilancia de la Infección Respiratoria Aguda del Instituto Carlos III.

En Balears, el incremento de casos suele llegar con dos semanas de decalaje y normalmente está relacionado con un descenso notable de las temperaturas, algo que no ha llegado a producirse. Sin embargo la circulación de la gripe se ha convertido en epidémica justo en la semana de Nochebuena, todo un clásico. Pues si algo enseñó la COVID es que los virus respiratorios se transmiten muy fácilmente en reuniones de gente en entornos cerrados.

Otra cifra a tener en cuenta es que los niños de hasta 4 años están siendo el grupo poblacional más afectado. Si bien por primera vez se les ha ofrecido la vacuna contra la gripe, apenas un 15 % se ha protegido.

La incidencia de esta enfermedad en las Islas la semana pasada era de 37,6 casos por 100.000 habitantes y la gran mayoría, un 73,5 % de los analizados correspondían al virus de la gripe A (H1N1). Por grupos de edad, la tasa asciende a 136,7 contagios por 100.000 habitantes entre los más pequeños, seguidos de 64 entre los 5 y 14 años. Es decir, los contagios no han llegado a impactar todavía en la población más mayor.

Para que eso no suceda habría que extremar las precauciones. Es decir, hacer uso de la mascarilla, el lavado de manos o el reunirse en espacios abiertos, además de haberse vacunado. Si bien es cierto que, como recuerda la Organización Mundial de la salud (OMS), los síntomas comienzan entre el primer y el cuarto día después de la infección, por lo que en muchos casos, y dada la extensa circulación del virus, muchos se habrán ya contagiado sin todavía saberlo. La mayoría de los síntomas de resfriado están respondiendo a la gripe pues la COVID apenas tiene incidencia y el virus respiratorio sincitial (VRS) va al a baja.