El 97 % de los ciudadanos se ahorrará 748 euros frente a los 91.291 de las grandes fortunas. | (C) SERGIO G. CANIZARES

TW
84

La derogación del impuesto de sucesiones no afectará de igual manera a todos los ciudadanos de Balears, a pesar de que todos ellos dejarán de pagarlo cuando reciban una herencia. Por pura lógica, la medida beneficiará en mayor medida a quien más hereda, que es quien se ahorrará más dinero en impuestos, pero el PSIB ha puesto ahora datos concretos a esa lógica y el resultado es que 209 millonarios de las Islas se habrían ahorrado 19,08 millones de euros si el impuesto ya no hubiera estado en vigor hace un año.

Son los cálculos que ha hecho el diputado del PSIB Llorenç Pou tras sistematizar la información oficial obtenida del Govern después de formular más de mil preguntas al respecto. El resultado es que para las herencias mayoritarias, las del grupo I y II, esos 209 millonarios dejarían de pagar el 51 % de la recaudación total del impuesto mientras que los 19.700 ciudadanos restantes, el resto.

El gráfico que acompaña esta información detalla los resultados de las declaraciones realizadas entre enero y junio del año pasado, que pueden extrapolarse a lo que pasaría en este ejercicio. Durante ese periodo, se presentaron 19.980 declaraciones y 19.545 eran de personas con una herencia por debajo de los 700.000 euros. Cada uno de ellos pagó una media de 748 euros en impuestos, lo que supone una recaudación total de 14,63 millones.

Frente a ellos están los 209 ciudadanos que recibieron una herencia superior al millón de euros. Pagaron una media de 91.291 euros en concepto de impuesto de sucesiones, es decir, un total de 19,08 millones de euros. Esos 209 millonarios pagaron en su conjunto más que los 19.700 ciudadanos restantes.

Para Llorenç Pou, los datos confirman sus críticas iniciales. «Es un proceso insolidario porque los más ricos son los grandes beneficiados y los que dejan de hacer aportaciones al sistema global con el que se financian servicios básicos para el resto de ciudadanos», denuncia.

Pou incide en que este impuesto era uno de los ingresos estructurales de la Comunitat porque se trata un dinero garantizado cada año al margen de la coyuntura económica, como también pasa con el de patrimonio. «Se está fiando todo a los demás impuestos, vinculadas al ciclo económico y a que la economía crezca, algo que el propio Govern está empezando a poner en cuestión», añade.

No lo ven de igual manera desde el Govern, que defienden que la medida afectará a miles de ciudadanos, no solo a los millonarios, que dejarán de pagar un impuesto injusto porque los bienes de la herencia ya pagaron impuestos cuando se adquirieron. «Es una cuestión de justicia con quienes han trabajado toda su vida y les doy las gracias con orgullo y satisfacción por su trabajo, su esfuerzo y por pensar en el futuro», señaló la presidenta del Govern, Marga Prohens, cuando anunció la derogación de este impuesto.