Los diputados de Vox Idoia Ribas (i), y del PP, Sebastià Sagreras, durante la reunión de la Mesa del Parlament. | Cati Cladera

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La dirección nacional de Vox ha abierto un expediente disciplinario a los cinco diputados rebeldes en el Parlament balear que decidieron expulsar del grupo parlamentario al presidente del Parlament, Gabriel Le Senne, y a la presidenta del partido en las Islas, Patricia de las Heras. La portavoz parlamentaria de Vox, Idoia Ribas, ha hecho referencia este miércoles a la decisión adoptada por la cúpula en la sede nacional de la calle Bambú después de la Junta de Portavoces de la cámara balear. Además, ha asegurado que los cinco diputados presentarán alegaciones. Por otra parte, ha explicado que su formación «acata» la decisión de la Mesa del Parlament y que esperarán a los informes solicitados.

Sin embargo, ha criticado que Le Senne se «atrinchere» en su despacho y «no dude en negociar con quienes hasta hace poco calificaba de golpista», en referencia al PSOE. Además, ha respondido a quiénes los llaman «tránsfugas» remarcando que el transfuguismo «ataca las mayorías» y que «quién lo esta haciendo es el presidente del Parlament que tiene secuestrada la Mesa pactando con los amigos de los terroristas». Ribas ha asegurado que «sea quién sea» presidente del Parlament, su grupo parlamentario «garantizará la estabilidad del Govern». «No estamos por sillones sino por la defensa de los ciudadanos, a diferencia de los dos expulsados», ha sentenciado.

Igualmente, Ribas ha calificado de «irresponsables y actitud suicida» las declaraciones del vicepresidente de Vox Baleares, Fulgencio Coll, este martes en las que consideró que, si se convocaban elecciones en Baleares, «los vientos soplarían a favor». Según la portavoz, demuestra un «uso partidista» de las instituciones públicas y «pretenden reventar el acuerdo de Govern». «Es muy triste que un dirigente de la formación prefiera un adelanto electoral», ha continuado, asegurando que se daría «una oportunidad a recuperar el Govern a la izquierda». Así, ha criticado que los ciudadanos «no merecen esta actitud suicida por quienes no quieren hacer autocrítica de su nefasta gestión en la dirección de Vox Baleares».

Sobre la modificación del reglamento del Parlament propuesta por MÉS per Mallorca, Ribas ha considerado que se trata de una reforma «oportunista y pensada solamente para un caso concreto» -el del grupo parlamentario Vox-. «No se pueden hacer leyes a la carta», ha subrayado. En esta línea, ha manifestado que su grupo está «absolutamente en contra» de dicha modificación y ha argumentado que «existen precedentes en este Parlament de situaciones por parte de otros grupos» y que «nadie ha presentado ninguna reforma de este tipo».

En cuanto a quién debe presentar al candidato a la presidencia del Parlament, en caso de que quede vacante, Ribas ha explicado que su grupo interpreta por el reglamento que son ellos quienes deben presentarlo, ya que el que cesaría «era una persona integrada en Vox». Sin embargo, ha reconocido que, si los letrados consideran otra posibilidad, «no habría ningún inconveniente» y que la «acatarían evidentemente». Igualmente, Ribas ha recordado que el acuerdo de gobernabilidad con el PP fija que la presidencia del Parlament la proponía el grupo parlamentario Vox.

Por ello, los todavía cinco diputados de Vox entienden que les corresponde proponer el candidato, independientemente de si otros grupos también pueden proponerlo. Ribas ha indicado que «cualquiera de los cinco está perfectamente capacitado para desempeñar ese cargo» y que decidirán quién debe ser esa persona. La portavoz también ha asegurado que «hasta ahora» no tienen «ningún motivo» para creer que el PP no apoye el candidato que propongan. «Confiamos plenamente en nuestro acuerdo de gobierno», ha señalado.

Ribas ha explicado que el «detonante» de la expulsión de Le Senne y de De las Heras fueron unas declaraciones de esta última, el pasado 24 de diciembre, «tras meses de hostigamiento por ella y su equipo directivo en Baleares». Según la portavoz, en dichas declaraciones «negaba el esfuerzo realizado por el grupo para avanzar en la libertad de elección de lengua» y «ponía en peligro la posibilidad de que los niños y los padres de esta Comunidad Autónoma puedan elegir la lengua de enseñanza a partir del próximo curso». El lunes posterior a las declaraciones, el grupo parlamentario de Vox mantuvo una reunión en la que se decidió la expulsión de los dos miembros.