El doctor Teo Cabanes, en una imagen de archivo en su consulta. | Jaume Morey

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La suya es una voz autorizada para hablar de medicina deportiva y, a lo largo de su extensa trayectoria, también ha conocido a fondo todo lo relacionado con los controles antidopaje y su realización. Teo Cabanes pasó a la reserva activa, pero sigue conectado a su profesión y colaborando con clubes como el Voley Palma, y a la hora de tratar un asunto como el consumo de anabolizantes y otros derivados ofrece un punto de vista profesional de referencia, además de lanzar una serie de contundentes advertencias respecto a su uso. Su experiencia en el equipo olímpico español de ciclismo, el Consejo Superior de Deportes o el Servei de Medicina de l'Esport del Consell de Mallorca le permiten tener una amplia visión.

Eso sí, puntualiza que se pueden prescribir o administrar a personas «especialmente mayores y con problemas musculares u óseos o complicaciones paralelas. En esos casos, está totalmente controlado», asegura el doctor Cabanes, quien a la vez admite que un uso «esporádico, único o puntual no es perjudicial para la salud. No pasa nada por tomarlos una vez, lo malo es el consumo reiterado, que puede generar adicción». Y advierte que «el consumo prolongado, y mucho más el no controlado, es peligroso y perjudicial para nuestro organismo, con consecuencias que muchos desconocen».

Su presencia en el deporte de alto rendimiento ya ha quedado aparcado, toda vez que los controles antidopaje y la tecnología permite su detección, a lo que se une su prolongada estancia en el cuerpo, pudiendo ofrecer un resultado positivo de la prueba «por espacio de varios meses», recuerda el reconocido especialista en medicina deportiva, por cuyas manos han pasado miles de isleños.

Comparte el doctor Teo Cabanes la preocupación «por el fácil acceso a estos productos en lugares como los gimnasios o a través de Internet», sustentado en buena medida por ser sustancias que ofrecen «efectos inmediatos» a la hora de mejorar el rendimiento o el aspecto físicos. «El mercado negro es el gran foco de peligro, porque no hay control. No se sabe quién los fabrica, distribuye o vende, ni pasan control alguno... y al final, se juega con la salud de la gente», lamenta el veterano galeno, quien eleva las alertas ante la posibilidad «de que lleguen al alcance de menores», que dice «debe controlarse y mucho por ser un mercado potencialmente alto y atractivo para quienes venden estos productos sin control sanitario alguno».

Cabanes tiene constancia de casos de personas que han consumido estas sustancias y, posteriormente, han sufrido problemas renales o hepáticos, «que pueden ser algunas de sus secuelas», añadiendo que pueden notarse con más fuerza «una vez que se abandona la ingesta regular». De hecho, es contundente al asegurar que «un consumo abusivo e incontrolado crea adicción y puede ser peligroso y agresivo para la salud».

Disfunción eréctil, afecciones cardiacas, renales o hepáticas, alteraciones del metabolismo e incluso cáncer son algunas de las consecuencias para el cuerpo humano que una ingesta incontrolada y no reglada de anabolizantes puede provocar. «El precio por obtener un resultado o una mejoría física o estética es muy alto, creo...», asegura Teo Cabanes, una autoridad en materia de medicina deportiva que pone en cuestión unas sustancias «que hace años estaban más de moda, pero ahora han sido muy marcadas por las autoridades a nivel de competición».