Javi Zamora, dando instrucciones a sus jugadores. | Gemma Andreu

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El entrenador del Hestia Menorca, Javier Zamora, en las horas previas al estreno del equipo como local en Bintaufa en el marco de la recién comenzada temporada 2022 (mañana, 12 horas), asegura que la «ilusión» y el deseo de «disfrutar», especialmente de un Bintaufa en combustión, a la antigua usanza, predominan en el pensar y sentir de una plantilla que a la par ansía celebrar el que sería, de ganar al Safir Fruits Alginet, su segundo triunfo en dos jornadas de liga.

«Si hubiese una palabra que definiera, ahora mismo, el sentimiento del equipo, esa sería ilusión. Vamos a disfrutar del primer partido en casa, a poder ver Bintaufa en su esencia, y estamos ansiosos por poder ofrecer a la afición el trabajo que hemos desarrollado en las últimas semanas», explica Zamora, en declaraciones facilitadas por el club.

Una estreno en la Isla, que no de la temporada, que conlleva implícita la exposición del nuevo proyecto del Hestia Menorca en partido oficial ante una masa social que además de poder poblar las gradas del Pavelló en un número sin parangón en el último año y medio de competición (algo más de 4.000, el aforo permitido para la cita de mañana), tendrá la oportunidad de calibrar y comprobar la suerte de colectivo que se ha confeccionado –apenas dos rostros, Pitu Jiménez y Raül Timoner, perviven, a falta de confirmarse la desvinculación de Corbacho, como rostros reconocibles del ejercicio anterior.

En ese sentido, Zamora aventura un grupo que ofrecerá «trabajo». «Y eso sí será innegociable», abunda el técnico madrileño, convencido de que la afición menorquina verá «un equipo que transmita trabajo, y que transmita valores como el esfuerzo y el sacrificio».

Alginet

«A partir de ahí», sigue Zamora, y en su diagnosis del Alginet, «nos vamos a encontrar con un rival que ha empezado con un partido brillante». El preparador del Menorca define al conjunto valenciano como un «equipo que se le ve muy unido, muy trabajado, muy sólido».

Con todo, Zamora espera, «junto con nuestra afición», poder promover «un partido a nuestro ritmo, y sobre todo, poder encontrar mejores sensaciones que en el partido de Albacete, donde no estuvimos del todo cómodos, independientemente del resultado, que fue positivo», sentencia el técnico del Hestia Menorca, a solo 24 horas de jugar en un Pavelló que se espera ruja como no lo ha hecho en sus últimos dieciocho meses de vida.