Jugadores y cuerpo técnico de la selección española de baloncesto celebran con los aficionados el título continental conseguido este domingo en Lille (Francia), con un acto que ha tenido lugar en la madrileña plaza del Callao, en Madrid | Efe

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Varios miles de personas recibieron este lunes en Madrid a los jugadores de la selección española de baloncesto, campeones de Europa después de derrotar este domingo a Lituania en la final, y recibidos por una afición vibrante en la plaza de Callao madrileña.

Los componentes del conjunto español llegaron pasadas las 13:30 horas al escenario ubicado en la céntrica plaza del Callao de Madrid, después de haber acudido al Palacio de la Moncloa para recibir la felicitación del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

Varios miles personas se reunieron, pese a ser un lunes laborable en la capital, ataviados con camisetas de la selección española y de varios equipos de la NBA norteamericana. Pau Gasol, Felipe Reyes, Sergio Llull o Rudy Fernández fueron algunos de los más coreados.

Los jugadores, presentados uno por uno por un «speaker», salieron de los Cines Callao por un pasillo hasta en el escenario, en el que podían chocar las manos con los aficionados. Presentados por orden decreciente de dorsal, el ánimo de la hinchada fue en aumento hasta la salida de Pau Gasol, recibido a gritos de «MVP, MVP».

«Antes del partido contra Francia vuestros mensajes nos llegaron y nos pusieron la piel de gallina. Sin esos mensajes no estaríamos aquí, esto es gracias a vosotros», dijo Reyes, capitán de la selección, el primero en tomar la palabra ante la bulliciosa afición congregada en Callao.

El siguiente en tomar la palabra fue Pau Gasol. «Vivir este momento y compartirlo con nosotros es una maravilla. Gracias por disfrutar del baloncesto y esperamos que podáis disfrutar de muchos más momentos como este, llenos de felicidad», decía, al tiempo que la afición prácticamente le callaba recordándole su condición de mejor jugador del torneo.

Sergio Rodríguez le pidió a la afición que cantara con él un «campeones de Europa», mientras que Llull recordaba que esta selección «se crece en los momentos difíciles», y pedía un reconocimiento para el cuerpo técnico del equipo.

El ala-pívot de origen montenegrino Nicola Mirotic calificó la experiencia como «inolvidable». «Gracias por hacerme sentir un español más», dijo el jugador de los Chicago Bulls, a lo que la gente respondió con un «Yo soy español, español, español».

Pau Ribas apareció con la cabeza afeitada. «Yo lo tenía tan claro que aposté lo de la cabeza y así estoy», dijo; seguido por un Rudy Fernández que tuvo un recuerdo especial para el equipo médico de la selección, capital para recuperar su maltrecha espalda.

'Willy' Hernangómez, Guillem Vives, Víctor Claver ('Batman', según Sergio Llull), Fernando San Emeterio y Pablo Aguilar también tomaron el micrófono para agradecer su apoyo a los aficionados, para concluir con el técnico, el italiano Sergio Scariolo.

«Hace cuatro años celebramos un campeonato muy diferente. Jugamos fenomenal desde el primer día. Este año ha sido mas sufrido, y por eso lo hemos disfrutado más. Nos ha llegado vuestro apoyo, vuestro calor. Los jugadores nos han dado lecciones importantes: que cuando caes hay que levantarse, que los obstáculos se superan y que al final el premio llega. Se lo merecen», cerró el entrenador.

Con el levantamiento de la copa de campeones europeos, la plaza de Callao se inundó de papelitos rojos y amarillos, y la canción 'Dale un grito al campeón' de Carlos Peralías, concluyó el homenaje a los campeones, que tomaron un autobús con destino al mesón Txistu, donde les esperaba la comida de celebración.