Ovidi Pons, durante su entrenamiento de ayer; el biker menorquín se siente en disposición de terminar la Titan Desert, su mayor desafío hasta la fecha | Javier Coll

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Ovidi Pons Triay (1983) es uno de los dos menorquines –el otro es Alfredo Portella– que compite en la IX edición de la Titan Desert MTB Maratón by Garmin, prueba basada en la filosofía del Dakar y considerada una de las más duras del mundo de Mountain Bike, a disputar entre el 27 de abril y 2 de mayo próximos en Marruecos y cuya relación de anteriores campeones contempla nombres como los de Melcior Mauri (actual director de equipo de Albert Torres), Israel Nuñez o Roberto Heras.

La cita reunirá más de 425 participantes y la presente ha programado el trayecto más exigente en su casi decenal existencia, un total de 708 kilómetros fragmentados en seis etapas, que incluye parajes como las montañas del Atlas o el legendario paso del Erg Chebbi en las dunas del desierto marroquí. Sin duda, el mayor desafío para el biker de la Penya Ciclista Mahonesa tras once años dándole al pedal. Amante del ciclismo en carretera y de montaña, con especial querencia por el segundo, natural de Es Castell y residente en Sant Lluís, Pons advertirá su particular bautismo en la Titan Desert, que recorrerá bajo el patrocinio de las empresas locales Ciclos Tramontana y Día Complert.

«Es un sitio que siempre he querido visitar y hacerlo participando en una competición de alto nivel es lo máximo; intentaré hacerlo lo mejor posible, llevo cuatro años dándole vueltas y uno centrado en la preparación», explica nuestro protagonista sobre su motivación a transitar por el desierto marroquí. Autónomo en su ocupación laboral (es arador), ha sido ese aspecto una traba en su adiestramiento para el evento, en lo que acumula un año de dedicación.

«Siempre he llevado una alimentación equilibrada y sí, el tema laboral me condiciona para entrenar, pero suelo correr tres-cuatro días a la semana; dos horas entre semana y cuatro o cinco el fin de semana. Me ejercito en solitario, no tengo entrenador por que es difícil combinarlo con el trabajo, hago lo que puedo. Pero lo fundamental no es solo el aspecto físico, también está el material que cargas, allí no habrá servicio mecánico, debo llevarme herramientas, recambios, ropa, saco de dormir y no dejarme nada... eso también influirá», desgrana el biker.

Sus objetivos, dado el potencial de corredores que concentra la prueba, se alejan de aspirar a registros elevados. «No voy a ganar, sé lo que habrá, pero mi intención es terminar entre los 100 primeros.