Protagonista. David Camps (izq.) goleó por partida doble y fue expulsado en el minuto 77 - Archivo

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Buen comienzo de curso del Penya Ciutadella, que se alzó con una meritoria victoria, remontando en dos ocasiones a un Poblense que, tal vez, se confió demasiado cuando el marcador le era favorable.

Primera parte bastante igualada, protagonizada por dos equipos que optaron por ofrecer un fútbol de toque, triangulación y profundidad. Se adelantó el Poblense en el marcador, en el minuto 12, después de ser el claro dominador de la situación sobre el rectángulo de juego. En medio de una acometida constante azulgrana, Toni Coll conectó un tiro cruzado y raso que superó a Jesús Sastre.

El tanto, sin embargo, lejos de hacer mella en el espíritu del joven equipo de Dani Mori, sirvió de acicate y reacción inmediato ante el marcador adverso. El juego se equilibró en la línea de medios y el criterio balompédico visitante fue imponiéndose hasta devolver la igualada al tanteo. Corría el minuto 29 y David Camps inventaba una vaselina lejana, que pilló adelantado al meta local mientras el esférico se colaba por su ángulo izquierdo. Un golazo.

A partir de ahí el encuentro estuvo mas igualado, siguiendo los dos equipos con su misma filosofía de fútbol de toque, triangulación y buscando la profundidad, aunque con escasas ocasiones de peligro, sobre sus respectivas porterías adversarias.

La segunda parte se caracterizó por unos inicios sosos y anodinos, hasta que Toni Coll, en el minuto 55, volvía a adelantar a su equipo con un disparo raso desde la frontal del área. Una vez más, el equipo de Dani Mori reaccionó con autoridad y carácter, entrega y ambición, que contribuyeron a la reacción. A los diez minutos, David Camps ejecutaba de nuevo un libre directo, raso, que despistó al meta local.

El partido subió en intensidad, desmesurada en algunos momentos, que provocó la doble expulsión en el minuto 77, quedando con diez jugadores sobre el terreno de juego ambos equipos por la expulsión directa del local Jordi Canals y del visitante David Camps, que se enzarzaron a raíz de la falta que daría origen al tercer y definitivo gol de los menorquines. Sergi Riudavets, en el saque de esa falta, estuvo atento a la hora de aprovecharse de los numerosos rechaces que se produjeron en el área.

El Poblense tampoco bajó la guardia en busca de un resultado más honroso. Tuvo dos ocasiones en las postrimerías del encuentro, pero los de Ramón Jiménez toparon con una ordenada defensa ciutadellenca y con la seguridad de su meta Jesús Sastre, en intervenciones definitivas.