Los jugadores del Penya Ciutadella acabaron con evidentes síntomas de decepción. | Josep Bagur Gomila

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El Penya Ciutadella cosechó su primera derrota en Son Marçal, ante el Collerense, que supo aprovechar dos errores defensivos de la zaga local. Los hombres de Dani Mori, a pesar de sus graves despistes en retaguardia, también ofrecieron un partido muy espeso. No supieron aprovechar la expulsión de Blázquez en el minuto 62, con el marcador en empate (1-1). Tal como dijo su técnico Dani Mori en la posterior rueda de prensa «con estos errores defensivos no ganamos en ningún campo», más tajante y claro no pudo ser el preparador asturiano.

La habitual salida en tromba del Penya en su campo ayer fue totalmente abortada por el cuadro del Coll d'en Rebassa. Los hombres de Miguel Ángel Espadas se encontraron muy cómodos desde el inicio del encuentro. El conjunto local era incapaz de llegar con peligro a la portería defendida por Rubén, y su máximo exponente ofensivo, el delantero navarro Zurbano, no tuvo su mejor tarde. La primera llegada visitante, acabó en gol. Una falta lejana botada desde lejos y sin aparente peligro, se la tragó el portero Pepe. El esférico le botó delante de él y acabó en la red. Un duro palo para el joven guardameta que esta año debuta en Tercera División. Lo intentó el Penya y la única ocasión que dispuso, fue una falta botada por Zurbano que Rubén atajó sin problemas.

En la segunda parte Mori dio entrada al terreno de juego a Marc Urbina, y parecía que el joven punta mahonés daba más mordiente al ataque local. Los locales iban encerrando a su rival, y un disparo de Izan fue el preludio del empate. Un balón muerto en el corazón del área fue cazado por Raúl Capó, superando al meta mallorquín. Tras el empate local, los visitantes se quedaron con diez hombres por la expulsión de Blázquez. Tuvo la remontada en sus botas Jorge, pero un defensa evitó el gol. Otro fallo local habilitó a Ivo que de falta lateral conseguía el definitivo 1-2.