Salvo al comienzo del partido, el Sporting apenas realizó alguna concesión en defensa. En la imagen, Laura Ruiz intentando arrebatar el esférico a una jugadora del Porto Cristo | Javier Coll

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Con un auténtico recital de juego y goles en la primera parte, el Sporting de Mahón resolvió ante el Porto Cristo su último compromiso liguero en casa para dar un paso más hacia la obtención de un campeonato que podría lograr en la próxima jornada, dentro de 15 días, si es capaz de vencer a un aspirante como el Algaida. La cita dejó, además de los primorosos 45 minutos de juego, un susto en forma de lesión en la persona de la jugadora visitante Ali que al final no pasó a mayores.

Fiel a su estilo, el Sporting comenzó tocando, buscando los pasillos y la superioridad en bandas y de ahí nació el 1-0 con un buen tiro de Laura Martí. Nada más sacar de centro, un balón largo lo aprovechó Ali para batir a Gemma e instaurar una fase de nervios en el equipo de Miki Gomila. La velocidad de Bárbara y Marina puso en problemas a la zaga menorquina desviando Gemma un remate de la propia Marina. Clara Capó movió al equipo y apoyada en el trabajo de Mari el Sporting se serenó, encontró los espacios y rompió al rival con las entradas de Laura Martí y Ainhoa por banda.

El 2-1 en remate de María Guerra, que tocó en una defensa, desembocó en el vendaval de juego y ocasiones; Irene hizo el tercero tras un penalti cometido sobre Mari y en velocidad llegaron dos nuevas dianas rubricadas por Ainhoa y la propia Irene. El choque acabó poco antes del descanso con la expulsión de la mallorquina Alba. En la segunda mitad, tras la lesión de Ali, el Porto Cristo estuvo mejor y Bárbara no logró batir a Gemma en un mano a mano. Al Sporting le costó meterse en el partido pero volvió a mandar y cerró el triunfo Clara Capó en acción individual. El título, un poco más cerca.