Kote Vidal, en una imagen captada en el campo de Ses Canaletes, en Sant Lluís | Gemma Andreu

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Palma acogió hace algunos días el II Congrés de Fútbol Base, promovido por la Federació de Futbol de les Illes Balears (FFIB) y la Federación Española (RFEF) con el objeto de concienciar a todas las partes y esferas que conforman la familia futbolística de la necesidad de vertebrar un libro de estilo sustanciado por conceptos como solidaridad, juego limpio y respeto, que contribuya a educar y a erradicar algunas reprochables actitudes que aún hoy día ocurren con frecuencia, también en los campos insulares. La semana previa, el presidente de la Balear, Miquel Bestard, revisó por medio de una entrevista en estas páginas esa realidad que procede revertir o eliminar. Hoy pulsamos a su homónimo en la sección de fútbol del CCE Sant Lluís, José María ?Kote? Vidal ?también vicepresidente de la entidad?, que estuvo presente en el II Congrés integrando la delegación que representó en el mismo del fútbol local.

¿Qué conclusiones más relevantes extrae tras su presencia y participación en el II Congrés Fútbol Base promovido por la Federació Balear?

?Lo primero que destacaría es la iniciativa en sí, que resultó muy interesante, constructiva, invita a la reflexión. El primer tema que se abordó fue el de la creación de unas AMPA, en el sentido de que los clubs integremos una asociación de padres en nuestro día a día. A ver, los padres a veces son una parte complicada, pero si se definen claramente las competencias entre lo que debe hacer el AMPA y la junta directiva, creo que es un planteamiento con más cosas positivas que negativas.

¿Cuál debe ser en su opinión el rol o función a desempeñar por un padre en relación a un club?

?Hay diferentes tipos de padres, el que viene al campo, deja al niño y se va, el que es más implicado y habla con el coordinador por temas deportivos o conmigo por otros referentes al club? pero yo siempre digo que los padres deben entender cuál es su competencia y no sobrepasar la línea que por ejemplo no se atreven a cruzar cuando hablan con un profesor.

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