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Siempre risueño, escultor de un cuerpo fornido que mima a diario en el gimnasio, Kike Perelló vuela sobre las cuatro ruedas, su pasión eterna y alimentada todavía en la edad madura.

El piloto mahonés residente en Fornells es un inquieto de la velocidad, un entusiasta del motor, un enamorado del asfalto, características éstas que intenta transmitir a su propio hijo de 7 años, que ya maneja el kart con una habilidad insólita.

Perelló, enrolado en la escudería del Karting Rock, dio una lección de conducción en el pasado trofeo de Invierno de Campillo KZ2 disputado la pasada semana en el circuito de esta localidad malagueña, considerado uno de los mejores de España. Kike se impuso en las dos mangas finales alzándose con el triunfo contra todo pronóstico.

Este triunfo ante pilotos mucho más jóvenes ha sido el mejor arranque a nivel personal y el de su máquina, un kart de enorme valor, para iniciar su participación en la temporada oficial que arranca en marzo.

Perelló se ha desplazado recientemente a varios circuitos españoles de largo recorrido en los que ha entrenado y mejorado sus prestaciones.

Además el experimentado piloto, aun superada la cuarentena, compaginará este año su competición en el kart, con la disputa del campeonato de Balears de montaña para turismos. Hace unas semanas su flamante Mitsubishi fue puesto a punto en Barcelona por uno de los mejores mecánicos del circuito. La pasión sobre ruedas continúa.