Momentos . Imágenes de algunos de los momentos de la enésima aventura de superación de Tita - siscu pons

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Tita Llorens es de Ciutadella, tiene 43 años y su gran pasión es la natación. Le gusta tanto que desde que se metió de lleno a competir cuando tenía poco más de 30 ha ganado un montón de medallas en diferentes campeonatos. Pero la piscina se le quedó pequeña, probó en mar abierto y ya ha cubierto siete travesías. Esta semana ha tocado el canal entre Mallorca y Menorca.

Me han dicho que a usted le gusta un poco nadar.
Bueno, pero solo un poco eh? (risas).

Y que acaba de hacer una de esas cosas que no se hacen cada día.
El pasado martes crucé el canal Mallorca-Menorca, sí.

¿Qué tal?
Fue una experiencia que nunca olvidaré, increíble. Me encontré perfectamente. Firmaría ahora mismo que todas las travesías fueran iguales.

Hay un buen trozo a recorrer y no lo hace cualquiera.
No es muy conocida. El año pasado la hizo Teresa Planas, o Miquel Sunyer en el 2009. Es preciosa, aunque no es tan conocida como la de Gibraltar o el Canal de la Mancha.

Perdone la indiscreción… ¿Cómo es que le da por esto?
(risas) Empecé un día con una triatlón. Hice la prueba de 800 metros y recuerdo que estaba muy nerviosa… Llevaba catorce años haciendo piscina y deporte, pero nunca en plan competitivo. Me animaron, lo probé y me gustó. Y voy haciendo.

¿Mejor piscina o travesía abierta?
Prefiero travesía abierta. Disfruto mucho. En la piscina está todo controlado, tienes al público. Pero mar abierto significa libertad. Además, me las tomo sin tener el crono en la cabeza. Me da igual lo que tarde. Siempre te propones un tiempo, claro. Pero en la última, me quité esa presión.

En mar abierto es como una lucha contra la inmensidad…
Es así. A ver, siempre tienes a alguien al lado como asistencia, porque tampoco estamos locos del todo (risas). Pero sí que tienes esa sensación. Todo es inmenso. Todo es agua y tu mente te exige ser fuerte y seguir.

Pregunta lógica: ¿no siente miedo de que le pase algo?
A ver. Hay una prevención pero… Estás tan concentrada, tan metida, que no piensas eso. Además, iba con Toni Huguet de principio. Recuerdo que en la Vuelta a Menorca por etapas haberme encontrado con inmensas manchas de medusas… Entre Binibèquer y Cala Sant Esteva casi me da un ataque de histeria… Es entrar ahí dentro y no ver la salida… Pero es un riesgo que asumes. Hay días mejores y peores. La última travesía fue muy tranquila. Tanto que todavía no me lo creo.

Perdone que insista. A ver, usted va nadando y se encuentra con algo que no sabe lo que es…
La típica broma que te hacen antes de una travesía abierta es decirte "vigila que hay 'tintoreres'". Y de hecho me he encontrado con alguna. Pero es que en ningún momento piensas que te encontrarás un bicho raro. Lo que me daba más miedo son las medusas. Sé que hay. Pero es un riesgo, y encima mayor porque para que las marcas sean oficiales, algunas hay que hacerlas sin traje de neopreno...

¿Cuántas travesías lleva?
Seis o siete.

Le tiene que gustar mucho este tema…
Me gusta el espíritu de superación. Tengo mucha fuerza mental. Nunca me supera un pensamiento negativo. La Mallorca-Menorca… Es que era mi día. Fueron muchos meses de preparación, desde octubre, subiendo la intensidad de entrenamientos paulatinamente. De 35.000 a 70.000 metros de nado semanales. Sabía que estaba preparada y lo único que queda al azar son los imprevistos, un calambre, o un dolor de estómago, como le ocurrió a Toni. Además, cuando Teresa Planas la hizo el año pasado estuve con ella viendo el qué de todo. Me dio mucha confianza.

Hay sufrimiento, pero hay triunfo. Explique su llegada a Cap d'Artrutx.
Es de las cosas más grandes que he vivido… Tenía tantas ganas de llegar… Tan solo me quedé a cinco minutos del tiempo de Planas y crucé el canal en 12 horas y 23 minutos… Cuando vi toda la gente que me esperaba, el faro, incluso hice un sprint en los últimos 2.000 metros. No sé de dónde saqué las fuerzas… La gente esperaba que estuviera fatal, y sí estaba cansada, pero estaba bien. Tengo que decir que estaba muy bien acompañada, con mi marido en kayak, la barca de asistencia con gente que ha estado conmigo todo el año…

Lo consiguió y ahora debe sentir una gran satisfacción.
Es una mezcla de sensaciones. Estoy contenta, por supuesto. He superado un nuevo reto. Pero lo pienso… En los días previos tenía dudas, pensaba en mi familia, en si lo podría conseguir. Luego te metes y lo haces. Y ahora, me siento como vacía… Y pienso en lo siguiente, en prepararme. Y en toda la gente que está conmigo, que me ayuda. Y, claro, tengo que trabajar.

Pero eso no es todo. Haciendo algo de repaso, usted ha ganado unas cuantas medallas, campeonatos de España...
Empecé un poco tarde en edad, desde piscina y, paulatinamente aumentando distancias, en mar abierto, en tantos sitios, como el del Estrecho Gibraltar… Sin neopreno para que sea oficial.

Lo del neopreno, ¿por qué?
Es un traje que te da protección, flotabilidad, temperatura, pero como el primer nadador en mar abierto fue sin traje, para que las marcas sean oficiales se sigue su ejemplo.

¿Próximo reto?
Manhattan (Nueva York). Se disputa el 23 de junio de cada año. Quiero hacerla en 2013, pero tengo que ver como lo combino con el trabajo y todo. Te piden currículum de pruebas…

Supongo que usted tiene currículum de sobra…
¡Creo que sí! (risas).