Frank Muñoz y Mladen Kujundzic, este jueves en la presentación. | Milan Tank Krusic

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La noches de este viernes (23:40h) en Rijeka (Croacia) el púgil de Ciutadella, Frank Muñoz, todavía en posesión del título mundial de superkombat, se ve las caras con el duro ídolo local, Mladen Kujundzic, dentro de la promoción de la Final Fight Championship 2015, evento de superkombat más potente de los países del Este.
 
Muñoz, tras mostrar un excelente nivel hace dos meses en Saint Tropez (Francia) al derrotar al francés Zinedine Hameur en su vuelta a los cuadriláteros tras medio año ausente por temas universitarios, quiere cerrar el 2015 levantando los brazos al finalizar la pelea. No obstante, sabe el luchador afincado en Amsterdam que se enfrenta a un rival de envergadura y complejo. «Lucho contra un contrincante muy fuerte físicamente y joven, con ganas de agradar a su público», avisa el 'ciutadellenc'. Pese a ello, se ve en estos momentos «con más experiencia. Voy a intentar aguarle la fiesta imponiéndome en su propia casa», decía recientemente Muñoz.
 
Además, el competidor de Ciutadella deberá lidiar con un ambiente totalmente hostial al vérselas con la estrella croata local. Y para más inri, en unas tierras en las que por el momento no ha salido nunca vencedor. El mismo Muñoz admite que este hecho le implica una motivación especial y por ello asiste a esta gala, «con muchas ganas ante Kujundzic ya que todavía nunca he ganado en los Balcanes; he estado en Montenegro, Bosnia y Croacia y no he podido alzarme con la victoria en ninguno de los combates anteriores. Por tanto, voy con todo ya que sé que sino ganas por KO o eres muy superior a tu rival, los jueces siempre se decantarán por el luchador de casa. Sabiendo eso, saldré a por todas ya de inicio», manifiesta, muy seguro, Muñoz.