Rafael Nadal celebra un punto durante su partido ante Thiem este martes en la primera ronda del torneo de Brisbane, en Australia. | JONO SEARLE

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Rafael Nadal ha firmado un regreso triunfal a la competición 349 partidos después. El mallorquín, que no disputaba un partido individual desde el pasado 18 de enero de 2023 cuando cayó en segunda ronda del Abierto de Australia, se ha impuesto con solvencia a Dominic Thiem por 7-5 y 6-1 en la primera ronda del torneo de Brisbane, donde ha dejado constancia de un nivel sobresaliente pese a su prolongada inactividad y se ha brindado la oportunidad de afianzar su progresión.

Rafael Nadal, imponente con su saque, sólido con su juego y tan afinado como ágil en sus movimientos, ha acertado a marcar las diferencias en el primer parcial cuando Thiem ha mostrado sus únicas dudas con el saque. El golpe anímico de la primera manga ha hecho mella en el austríaco, que se ha visto desbordado por la velocidad de crucero impuesta por el balear para sellar su primera victoria de la temporada y volver a sonreír sobre la pista casi un año después.

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Nada de lo visto sobre la pista central parecía indicar que los espectadores asistían a un duelo de primera ronda entre el 672 y el 98 de la clasificación mundial. Y es que frente a frente estaban dos campeones de Grand Slam y que, además, protagonizaron las finales de Roland Garros de 2018 y 2019. Tampoco parecía que Nadal hubiera estado cerca de un año alejado de las pistas y que Thiem arrastre casi dos años marcados por la irregularidad, porque ambos contendientes ofrecieron un nivel espectacular en el primer parcial.

Rafael Nadal, que ha acreditado una notable capacidad física, buen ritmo y movimientos engrasados, no ha hecho concesiones con su saque y se ha mostrado intratable en la manga inaugural castigando con su gran derecha el revés a una mano de su contrincante. Tampoco ofrecía grietas en su servicio Thiem hasta que ha empezado a sentir el paso adelante del balear al resto. Las primeras y únicas bolas de ruptura han llegado en el duodécimo juego y Nadal, tras procurarse tres oportunidades, ha abrochado el primer set 7-5 en una hora de juego.

Con el primer set en el bolsillo, Nadal, que sólo había tenido la oportunidad de entrar en competición en el cuadro de dobles en este arranque del curso 2024, ha elevado su nivel de confianza y ha mantenido su gran nivel ante un Thiem que se ha resentido del mazazo psicológico. El mallorquín ha conseguido el break en el segundo juego y lo ha consolidado para poner cuesta abajo un encuentro en el que ha dejado detalles para el optimismo y la esperanza como si en los últimos meses hubiera estado jugando con antaño.