TW
0

Un taller de puertas abiertas. Un concepto poco común en Menorca y el convencimiento de que el arte debe de ser compartido -desde la concepción del cuadro hasta su presentación al público- para cerrar el ciclo. Marianela Gallardo (Patagonia, 1975) invita al espectador a participar de su proceso creativo, con la programación de cuatro días de visitas semanales, en su nuevo estudio en el número 1 de la calle Sant Francesc de Ciutadella. Cada jueves, viernes, sábado y domingo -de 18 a 22 horas- exhibe su espacio más íntimo como lugar donde reafirmar su idea sobre el compromiso artístico.

"Se trata de un concepto diferente a través de una propuesta muy sencilla que está muy extendida en otras ciudades, pero no en Menorca. Es un recurso que aun falta por explotarse", explica. En este sentido, la autora argentina afincada en la Isla desde hace años considera que este es un buen modo para contemplar y disfrutar "in situ" de la obra. La pintora comparte su apartado más personal en una casa-taller donde se pierde el protocolo del calendario oficial expositivo. Pinturas junto a bocetos colgados en las paredes. La experimentación como "un todo" ensalzado por el punto 'voayeur' de observar a quien crea.

"Así puedo mostrar mi producción de manera independiente y fuera de cualquier otro tipo de interés externo".

Gallardo apuesta por la pintura como un producto más fruto de Menorca. Una iniciativa que, dice, se puede ofrecer al visitante como "vivencia única".

Entre sus próximos proyectos destaca la muestra que inaugurará a finales de este mes en la galería Vidrart de Ciutadella. Técnica mixta, en esta ocasión mucho más matérica y caracterizada por su particular oda a la figura humana. El azul, avanza, marcará la línea tonal de esta nueva entrega donde abordará los temas de la maternidad y la familia.

"Abrir mi taller al público es una motivación más para pintar. Mostrar los cuadros, llegar a la vista y al sentimiento del otro permite que se cumpla un ciclo. Es toda una satisfacción", acaba.