Sobre estas líneas, el cuadro (izquierda) con el que el canadiense Wim Blom ganó el certamen en 1982 junto a las obras que sirvieron a Lindsay Mullen para triunfar en 1977 y 1978. | Gemma Andreu

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La historia del Premi Ciutat de Maó de Pintura comenzó a escribirse en 1975 con su primer ganador, el artista Francesc Poch Romeu. El reconocido paisajista catalán, siempre muy vinculado a Menorca, cuenta con el honor de inaugurar el palmarés de un certamen en el que volvió a triunfar al año siguiente. Esas dos obras, junto a las otras 23 triunfadoras hasta la fecha, forman parte de la exposición «Mira què tenim», que esta tarde (20 horas) abre sus puertas en la Sala Sant Antoni.

Una iniciativa con la que el Ayuntamiento de Maó hace un repaso a la historia del premio y, de paso, saca las obras de las que es propietario para el disfrute de todo el mundo. Más allá del valor artístico que atesora la colección, la gran baza que juega la muestra es la de compartir, según explica su comisario, Tomeu Sánchez. En ese sentido, apunta que estamos hablando de un material que no es de fácil acceso para el público, ya que muchos cuadros están en despachos del Consistorio y algunos incluso empaquetados en el archivo.

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La exposición, que se podrá visitar hasta el 1 de octubre, exhibe todas las obras que se han llevado el premio desde 1975. Foto: Gemma Andreu

Desde la concejalía de Cultura, su responsable, Conxa Juanola, explica que «los tiempos actuales,    que con las múltiples herramientas de comunicación nos permiten vivir en un sociedad moderna, cada día más abierta, libre y culta, también son adecuados para hacer un ejercicio necesario de reivindicación del arte». Una propuesta que la concejala defiende «porque no hay nada que pueda suplantar la digna y universal aspiración humana de poder disfrutar de todas las expresiones de la cultura».

Y esa es la invitación que propone «Mira què tenim», una mirada a los fondos artísticos del pueblo a través de un repaso a la historia de un premio que nació hace ya 47 años. Un certamen que ha vivido diferentes etapas, distintas denominaciones y también algunas pausas, y que buena parte de su trayectoria ha estado ligada a la celebración de las fiestas de la Mare Déu de Gràcia.

Desde 2012 el certamen se celebra bajo la denominación actual de Premi Ciutat de Maó, para al año siguiente pasar a desligarse de las fiestas patronales. Si bien durante la primera década del presente siglo la participación se había estabilizado en cifras cercanas al medio centenar de obras, esta comienza a bajar desde 2010. Año este en el que también se resiente la calidad que acostumbra a tener el certamen quedando el premio desierto. Una tendencia que se ha visto revertida en los últimos años con unos datos mucho más acordes a la historia del premio.

La muestra, que se podrá visitar hasta el 1 de octubre, ofrece un paseo por el cuadro de honor, desde Poch hasta Batuel Bayarri, ganador en 2021. Un selecto grupo del que también forman parte Lindsay Mullen, Wim Blom, Félix Ovejero, Pacífic Camps, Anna Carreras, Cristina Batllori, Subirats Jover, Carles Gomila, Joan Barceló, Llorenç Pons Palacios, Lluís Pons Orfila (James), Dilly Bundy, Rafael de la Rica, Miquel Llinàs, Francisco Portillo, José María Cáceres, Sonia Casero, Francisco Luna, Jorge Fernández Alday, Alejandro Martín y José Cruz.