El proyecto de investigación quinquenal ha iniciado su andadura este año con los trabajos preliminares de acondicionamiento.

TW
0

En el año 1959 se descubrió el conjunto basilical de Cap des Port de Fornells. Tras las catas iniciales, no fue hasta 1975 cuando se llevó a cabo el primer proyecto de excavación a fondo a manos de un equipo de la Universitat de Barcelona, dirigido por el arqueólogo Pere de Palol. Una campaña que se prolongó durante diez años y que dio paso a estudios menos profundos, hasta que a comienzos de los 2000 la Universidad Autónoma de Barcelona realizó un análisis no invasivo con georradar que alumbró un conjunto arqueológico que esconde aún muchos tesoros.

Ello ha conducido a que, 38 años después de la última gran campaña arqueológica, se retomen los trabajos con un plan quinquenal diseñado por la empresa Mediterraneum que ha arrancado este 2023.Una vez realizadas las labores de desbroce y acondicionamiento, y comprobado el pobre estado de conservación, los planes apuntan a que los arqueólogos comiencen a excavar a finales de la próxima primavera.

Un proyecto que se da a conocer en el marco de la jornada inaugural de las XXI Jornades de Recerca Històrica de Menorca, que organiza la Societat Històrico Arqueològica Martí i Bella, a través de una ponencia que lleva por título «El complex cristià tardoantic de Cap des Port: a la recerca de noves hipòtesis interpretatives». Un tema que abordarán el historiador Antoni Nicolau, la experta en conservación Carolina Moreno y la arqueóloga Cristina Bravo.

Esta última, como codirectora de la excavación, nos avanza algunos de los enigmas que esconde ese conjunto de tanto valor patrimonial. Aunque un principio se estima que la basílica fue construida entre los siglos V y VII d.C., el principal objetivo es acotar mejor la cronología, explica. «Nuestra idea es excavar para poder aportar mucha información, no solo sobre cuándo se construyó, sino también cómo se transformó y cuándo se abandonó», añade la arqueóloga, quien avanza que gracias a los trabajos anteriores ya se nota que hay    «muchas fases arquitectónicas que queremos detectar mejor».

Otro de los grandes objetivos es averiguar si esas habitaciones que hay alrededor de la basílica, de influencia bizantina, es un complejo monacal o industrial.Sin embargo, uno de los enigmas más grandes, y que es una de las hipótesis que se baraja, es el de si podemos estar ante una basílica martirial, es decir, si allí se alojaron reliquias de un santo o un mártir que las personas visitaran para venerar.

El apunte

Un foro para ahondar entre la romanidad tardía y la incorporación de Menorca a Al-Ándalus

La sede del Cercle Artístic de Ciutadella acogerá entre hoy y mañana dos intensas jornadas en las que se abordará un periodo que abarca del siglo V al X. Se trata de la edición número XXI de las Jornades de Recerca Històrica de Menorca que organiza la Martí i Bella, este año celebradas bajo el largo título de «Vàndals i Bizantins, el tránsit entre la romanitat tardana i la incorporació de Menorca a Al-Àndalus». Apuntan sus responsables que    estamos ante «un período todavía muy mal conocido de nuestra historia. Sin embargo, se trata de una etapa crucial, de transición de la antigüedad tardía a la Alta Edad Media».