Prefectura. La sede de la Policía Local de Ciutadella - Cris

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El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Ciutadella confiaba cerrar ayer las negociaciones para introducir ciertos cambios en la Policía Local, pero finalmente el acuerdo no fue posible ayer, y las negociaciones se han pospuesto hasta la próxima semana. El concejal de Personal, Vicenç Fontestad, explica que "de momento no hay acuerdo, pero esto no significa que se hayan roto las negociaciones".

La reunión de ayer terminó, entonces, sin pacto, y sin concretar las peticiones que había realizado uno de los sindicatos negociadores, Comisiones Obreras. "No hay nada decidido", resumió Fontestad. Lo hacía el mismo día que Joan Triay, concejal de Unió des Poble de Ciutadella de Menorca (UPCM), criticaba por una parte las peticiones de este sindicato, pero también la actitud de negociación del equipo de gobierno.

Sobre las peticiones de CCOO, Triay las califica como "parte de la estrategia negociadora del propio sindicato". No obstante, a pesar de esta consideración, Triay critica que "hubo cesiones previas a la negociación", algo que desmiente rotundamente Vicenç Fontestad: "No es cierto que haya habido cesiones, puesto que no hay nada decidido aún".

A pesar de estas declaraciones, el concejal de UPCM insiste en estas supuestas cesiones, y explica lo que en su opinión es una de ellas. Actualmente, los turnos de trabajo de los agentes se distribuyen de la siguiente manera: de las 6 a las 14 horas; de 14 a 22 horas, y de 22 a 6 horas. La actual responsable de Policía, Anna Maria Pons Capella, había propuesto alterar ligeramente cada uno de estos turnos, y retrasar media hora cada una de estas entradas. El objetivo era evitar que a la hora de la salida de los alumnos de los colegios, se tuvieron que asumir horas extras de los agentes que regulan el tránsito, ya que la gran mayoría de los centros educativos terminan sus clases a las 14 horas. "El concejal de Personal cedió en este tema, con lo que el asunto ha quedado en el aire y al final se tendrán que compensar con días libres o con dinero estas horas extras, y quien lo paga es el pueblo".

De hecho, uno de los aspectos que critica Joan Triay de esta negociación es precisamente el protagonismo de VicençFontestad. "La negociación se inició desde una postura municipal de debilidad, como lo demuestra que se haya sustituido de las negociaciones a la responsable de Policía, Anna Maria Pons Capella, quien tenía una postura más firme al respecto", considera Triay, quien concluye que "al final, quien pagará los platos rotos de esta situación será el pueblo".