DESALADORA. Las primeras pruebas de funcionamiento de la red se realizarán este verano - Cris

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La infraestructura de la planta desalinizadora de Cala Blanca está prácticamente acabada, según informa el portavoz de la empresa que está ejecutando la obra, Acciona. Sin embargo, en lo que no se ha avanzado aún es en averiguar cómo repercutirá el consumo de dicho bien en el bolsillo de los ciudadelanos. En ese sentido, el regidor responsable de la red de aguas y alcantarillado, Josep Mascaró, señalaba ayer que se han realizado pocos progresos. El edil celebró el pasado lunes una nueva reunión con representantes de la Agencia Balear del Agua, tras la cual persiste la misma sensación de incertidumbre de hace unos meses.

Entre las pocas cosas que se han podido sacar en claro tras el encuentro figura el hecho de que a lo largo de este verano –no se especifica el mes– se realizarán las primeras pruebas de funcionamiento. Por su parte, desde Acciona tampoco se aventuran a concretar más la fecha de inicio. Tan sólo informan de que la cántara de la subestación que tomará el agua de mar "está prácticamente acabada" y la planta central "preparada". Según explica Mascaró, la prueba consistirá en llevar el agua desalada hasta la zona de Cala en Bosc. Por otra parte, en lo que se refiere a precios y tarifas, un tema "que parece tabú", explica Mascaró, se ha informado de que habrá que esperar a finales de año.
La incógnita del precio
En ese sentido y aun sabiendo que el coste se va a incrementar notablemente, Mascaró sostiene que averiguar la tarifa aproximada del metro cúbico es muy difícil, ya que hay que tener en cuenta dos variables determinantes, como son la producción y el consumo. Encontrar casos de plantas desalinizadoras que se ajusten al caso de Ciutadella es complicado. Sólo como ejemplo, el edil señala que en el caso de la desaladora de Palma llevar un metro cúbico de agua hasta los depósitos de la planta tiene un coste aproximado de un euro el metro cúbico.

Si tomamos como punto de partida la actual situación de Ciutadella, el edil explica que al Ayuntamiento le cuesta 7 céntimos de euro sacar esa misma cantidad de líquido del subsuelo hasta los depósitos. Sin duda son casos diferentes, pero permiten hacerse una idea del incremento de coste, que en los ejemplos expuestos no incluye los gastos generados por la distribución.

Ósmosis inversa
Fuentes de Acciona, empresa que además de ejecutar la obra financiada por el Ministerio de Medio Ambiente también se encargará de la concesión del servicio, señalan que el método que se utilizará en la planta de Ciutadella será el más común, el de ósmosis inversa. Se trata de un proceso que se centra en separar el agua de la disolución salina mediante una filtración realizada a través de permeables.

Alegaciones al Plan Hidrológico de Balears
La Junta de Gobierno aprobó ayer el informe de alegaciones a la memoria, normativa y programa de actuaciones del Plan Hidrológico de Balears. En dicho documento se reflejan las preocupaciones que hace unos meses trasladó la alcaldesa de Ciutadella, Pilar Carbonero, a la Dirección General de Recursos Hídricos de la Conselleria de Medio Ambient del Govern. La primera edil habló durante dicha reunión de la problemática del agua en Ciutadella, haciendo especial hincapié en las incógnitas que plantea la entrada en funcionamiento en un futuro próximo de la desalinizadora de Cala Blanca, así como otras cuestiones de impacto ambiental, la gestión de un bien tan escaso y el coste final al que se puede llegar.

Los servicios técnicos municipales han sido los encargados de redactar un documento con nuevas propuestas a un plan que sigue las directrices de la Directiva Europea Marco del Agua. Entre las alegaciones, destaca el punto en el que se pide una justificación más detallada de las medidas planteadas por el Plan Hidrológico de cara "a la posible obligatoriedad de la compra de agua desalada".

En otro orden de asuntos, el Ayuntamiento aboga por la obligación de introducir en los proyectos de urbanización una doble red de aguas, potable y regenerada. Desde Ciutadella también se apuesta por prohibir totalmente, por su alto consumo de agua, el césped en jardines y parques.