Costa. La mahonesa no se plantea la posibilidad de volver a Menorca - C.C.

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Un amor de juventud empujó a Carmen Costa Curiel (Maó, 1970) a hacer las maletas y a trasladarse hasta Holanda y, aunque aquella relación finalizó poco tiempo después, la menorquina optó por quedarse en Assen, la capital de la provincia de Drente donde ya estaba instalada.

Tras trabajar como auxiliar administrativa en diversas empresas, Costa encontró un empleo en la compañía de Gas y Electricidad Essent y fue precisamente allí donde conoció al que más tarde se convertiría en su marido, Harm Jan.

A día de hoy, la mahonesa y su familia viven en Leek, un pequeño pueblo de la provincia de Groningen. Costa, que actualmente está en el paro, ha decidido formarse con el objetivo de probar surte como actriz. Por el momento, ha realizado un curso de interpretación y ha participado como extra en diversas series de televisión nacionales.

Llegó a Holanda con 25 años ¿Qué buscaba?
Aterricé en Holanda el 25 de noviembre de 1995 para vivir con un chico que había conocido en Menorca y con el que llevaba saliendo unos dos años. Yo trabajaba para Betacar alquilando coches y motocicletas pero decidí emprender esta aventura porque la Isla se me había quedado pequeña. En un primer momento, nos instalamos en casa de sus padres en Assen, un pueblo muy conocido por las carreras de motociclismo. Fue duro convivir con la familia de mi expareja pero finalmente, la relación se acabó y yo seguí mi camino.

¿Se planteó volver a la Isla?
No. Menorca es un paraíso en el que siempre me siento como en casa pero no me brindaba las posibilidades que por aquel entonces me ofrecía Holanda. A pesar de las bajas temperaturas, me encantó la manera tan seria y respetuosa con la que los holandeses tratan a los demás. Se puede decir que son algo más fríos a nivel afectuoso pero siempre muy amables y considerados.

¿Le costó aprender el idioma?
Los primeros meses tras mi llegada los pasé intentando aprender holandés lo más rápido posible porque me fastidiaba mucho no poder entender a la gente. Me apunté en cuanto pude a un curso intensivo para aprender el idioma y el resto lo aprendí sobre la marcha.

¿Se adaptó con facilidad a las costumbres holandesas?
Sí. A pesar de todo continuo echando de menos algunas costumbres españolas. En Holanda no es habitual que la familia se reúna para comer e incluso hay personas que no se hablan con sus padres o hermanos por las razones más absurdas que te puedas imaginar. Otra de las costumbre que todavía hoy me sorprende es la de pagar en los aseos públicos. Como mínimo te cobran 20 céntimos por utilizar el servicio y en algunos sitios puedes llegar a pagar hasta un euro. ¡Mis padres no se lo podían creer cuando estuvieron aquí! Una de las cosas que más me gustan de este país es que, por lo general, la gente es muy puntual y casi siempre se atiende a lo que han prometido hacer.

Pero son más distantes que los españoles...
Sí, aunque, como dice mi madre, en todos los sitios cuecen habas. Hay holandeses muy simpáticos y otros que no pero, por lo general, no son tan cordiales y cariñosos como los españoles. Son gente que piensa muy bien antes de emprender cualquier cosa y aprovechan bastante bien todos los recursos que tienen. Ya se ve con los molinos de viento que tienen por todo el país y todo el gas que sacan del suelo y que abastece toda Holanda y parte del extranjero. ¡Son como hormiguitas, siempre están construyendo algo!

¿Encontró trabajo en Holanda?
Si. En cuanto llegué empecé a trabajar en la tienda de mi expareja y, más tarde, cuando la relación finalizó, me quedé en Assen y encontré empleo en la compañía de teléfonos KPN. Posteriormente trabajé en un par de agencias de seguros médicos, Geovè y Unive. En aquella época resultaba mucho más fácil encontrar trabajo, ahora las cosas están mucho más difíciles. De todas maneras, no tengo ganas de hablar más de la crisis. ¡Ya está bien de quejarse todo el mundo! Hay que arrimar el hombro, subirse las mangas y ponerse a trabajar.

Precisamente trabajando conoció a su marido, ¿no es así?
Sí. Conocí a mi marido, Harm Jan, hace seis años. Los dos trabajábamos para la compañía de gas y electricidad Essent. La primera vez que lo vi me quedé fulminada y llevamos juntos desde entonces. Harm Jan es un cielo, tenemos una hija de cinco años en común, Lorna, y mi marido tiene otros dos hijos de su anterior matrimonio, Lucie, de diez años, y Jarno, de nueve. ¡Son mi vida! Nos lo pasamos muy bien los cinco juntos y aunque el tiempo no siempre acompaña, solemos viajar a Alemania, Bélgica o Francia. No nos aburrimos para nada.

¿Cuándo se casaron?
Nos casamos el 7 de junio de 2008 en el Ayuntamiento de Leek, el pueblo de la provincia de Groningen en el que vivimos desde hace tres años y medio.

¿Por qué decidieron trasladarse a Leek?
Cuando conocí a mi marido nos fuimos a vivir juntos a su pueblo pero era un lugar muy pequeño y aislado del resto del mundo y pronto decidimos trasladarnos a Leek.

¿Se siente a gusto en el pueblo?
Leek es precioso. No es un pueblo muy grande pero cuenta con todas las comodidades de una ciudad grande. Se puede ir de compras, pasear por el parque y hasta tenemos un castillo y un puerto preciosos.

Actualmente está en el paro, ¿los índices de desempleo en Holanda son muy altos?
Sí. Encontrar trabajo aquí es igual o más complicado que en España. La verdad es que la población está muy desilusionada con la manera con la que los líderes llevan el país y en ocasiones se le quitan a uno las ganas de trabajar o de seguir luchando. ¡Espero que pronto vengan tiempos mejores para todos nosotros!

No obstante, ha aprovechado para formarse...
Sí. Yo siempre he trabajado como auxiliar administrativa pero al quedarme sin empleo decidí ampliar mis fronteras y probar suerte en el mundo de la farándula. Hice un curso de interpretación en una empresa de castings que se llama Messercola TV Productions, en la ciudad de Utrech. El profesor era un actor muy famoso en Holanda, Peter Post, que ha trabajado tanto en cine como en televisión. La verdad es que este mundo me tiene fascinada y es a lo que realmente me gustaría dedicarme en un futuro. Me encantaría ser actriz y voy a seguir intentándolo.

De momento, ya ha hecho sus primeros "pinitos"...
Sí. He participado como extra en algunas películas y series nacionales como "Loft", "Belicher: el poder del señor Miller", "La oveja con tres patas", "Todo el tiempo" o "Checkout". Además, también aparecí en un anuncio de televisión de un supermercado. Cada experiencia fue inolvidable y espero trabajar mucho más frente a las cámaras de aquí en adelante. La verdad es que entrar en este mundillo es complicado, ya he ido a un par de castings pero se presenta tanta gente....

Lleva 15 años viviendo en Holanda ¿Como valora esta experiencia?
Hasta el día de hoy, todavía no me he cansado de Holanda y creo que aún me queda mucha caña que dar por aquí. De momento no me planteo la posibilidad de volver a Menorca aunque en un futuro ya se verá. A pesar de todo echo muchísimo de menos a mi familia y los guisos de mi madre, que es la mejor cocinera del mundo. Intento visitar la Isla siempre que puedo o, como mínimo, una vez al año.


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e-mail: mariasp18@gmail.com