Los acampados protagonizaron una nueva cacerolada y repartieron flores entre los asistentes - Gemma Andreu

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El director insular del Estado, Javier Tejero, convocó ayer una reunión para tratar sobre la acampada que desde hace una semana protagonizan los 'indignados' en la Plaça Colón, a la que asistieron representantes del Ayuntamiento de Maó, ASCOME y PIME, además de un miembro del colectivo ciudadano. Tejero solicitó al miembro del colectivo que éste hiciera "un gesto" para dar por finalizada la acampada que protagonizan desde la semana pasada y subrayó que "es tiempo de hacer otro tipo de actuaciones, ellos deben saber dónde están los límites".

Javier Tejero señaló que durante estos días ha realizado un seguimiento personal de la acampada, además de disponer de los informes de la Policía Nacional sobre esta concentración permanente de 'indignados' en la Plaça Colón. Tejero, que subrayó la postura dialogante y la sensatez del miembro del colectivo, mostró su disposición a conversar con los manifestantes, siempre que se realicen propuestas concretas, aunque precisó que ha percibido un cierto cansancio de los comerciantes por la situación.

El director insular del Estado señaló su deseo de colaborar con el Ayuntamiento de Maó, aunque precisó que éste dispone de una ordenanza municipal de la ocupación de la vía pública que puede aplicar a los efectos oportunos. En este sentido, aseguró que la Policía Nacional solo actuará en un hipotético caso de alteración del orden público. Tejero, que reiteró la solidaridad y apoyo ciudadano a las demandas de los 'indignados', aseguró que espera una pronta respuesta del colectivo a su petición de "un gesto" para finalizar la acampada.

Por otra parte, la mayoría de los comerciantes que tienen sus negocios ubicados en la Plaça Colón considera que la acampada de los 'indignados' perjudica la imagen de la ciudad, aunque también reconoce que, salvo en casos muy puntuales, no ha habido problemas de limpieza ni ha originado molestias que hayan afectado a la actividad comercial. Asimismo, reconocen que la Plaça Colón luce un aspecto más ordenado desde que el jueves por la noche acordaron la retirada de carteles y de sus instalaciones, lo que ha permitido que la gente pueda sentarse en los bancos de la plaza. Los comerciantes se solidarizan con la protesta, aunque opinan que debería realizarse por otros medios.