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Me llamo Joan Martí Pelegrí. Nací el año 1952, por tanto tengo 58 años. Estoy casado con Eulalia Allès, y tengo dos hijos, María y Josep. Desde el 1967, me dedico a la restauración, el próximo mes de julio se cumplirán 40 años que entramos en el Café Balear. Recorrer la Isla me apasiona, y uno de mis hobbys es la numismática y la filatelia.

¿Como empezó esta pasión por recorrer y conocer a fondo el territorio de Menorca?
Siempre me ha gustado el campo. En el año 90, participé en una empresa (Xauxa), que organizaba excursiones por la Isla, y muchas de ellas conducían a Ferreries, ya sea desayunando o en algún pica pica. Ayudamos a reeditar el libro "Menorca poc a poc", colaborando yo especialmente, en ello. Finalizada aquella etapa, mi mujer y yo seguimos recorriendo rincones que no conocíamos o hacia tiempo que no visitábamos.

Actualmente organiza excursiones en las que participa mucha gente. ¿Desde cuando?
En el 2004 organizamos una excursión a Sa Bassa Verda, e invitamos a clientes de nuestro bar, el Café Balear. Lo que empezó medio en broma, se convirtió en una excursión de un centenar de personas.

¿Por qué tienen tanto éxito las excursiones del Café Balear?
Creo que es porque no formamos parte de ningún grupo organizado, sin ideología, y que aceptamos gente de todo color y edad, no pedimos carné, y así nos reunimos regularmente una 150 excursionistas.

¿Lleva trabajo organizarlas?
Antes de cada excursión, realizo el recorrido, comprobamos los lugares para descansar y reponernos, la duración del mismo... Como puedes ver, ocupa tiempo.

Conocedor como es del litoral, ¿qué opina del Camí de Cavalls?
Si el camino está bien, no podemos decir lo mismo de la adecuación de algunos tramos, que más parecen paseos, que no rutas para senderistas. Otro de los temas que no funciona es el de la señalización. Direcciones y kilometraje equivocados; en Binigaus, junto al pozo, un cartel indica dirección a la playa 300 metros y a Cala Tomás cinco kilómetros, tamaña barbaridad es incomprensible. En Cala Galdana, Cala Tomás... nos encontramos con tamaños disparates. Es una lastima que sea así, esto me hace pensar que la señalización la ha efectuado alguien que no conoce la Isla, por tanto es una dinero mal utilizado.

¿Siguen las excursiones?
Seguirán, ahora en verano estamos más ocupados y no tenemos tiempo de organizarlas, esto no nos priva a mí y a mi mujer, en los momentos que tenemos de descanso, de visitar aquellos si-tios que hacía tiempo no visitábamos, como el pasado domingo, que después de cerrar el mediodía, fuimos a Cala Tortuga.