Los vecinos esperaban la noche de ayer para celebrar las tradicionales cenas de barrio, con todas las mesas montadas, pero la intensa lluvia que cayó obligó a suspender algunas de ellas o que se llevaran a cabo en locales sociales - Javier

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Si el mal tiempo ofreció una tregua durante la tarde de ayer para poder celebrar la romería, finalmente acabó aguando la fiesta a los vecinos de Maó, que tenían todo preparado para llevar a cabo las tradicionales cenas en las barriadas, con las mesas montadas y la comida preparada.

Aunque las actividades infantiles, pasacalles, bailes o juegos, entre otras actividades programadas previamente, sí que se desarrollaron con normalidad, lo cierto es que la intensa e inesperada lluvia que cayó sobre las 21.30 horas obligó a que varias asociaciones vecinales decidieran suspender las cenas.

Malbúger, por ejemplo, pudo celebrar la velada en su local social, como igualmente se hizo en la plaza Eivissa. Los vecinos del Camí des Castell utilizaron una cochera improvisada y en Es Molí des Pla se salvaron porque se adelantaron un poco. Otras, como en Santa Cecilia, se suspendieron.