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El Ayuntamiento de Alaior ha pagado las certificaciones que tenía pendientes con la empresa construcciones Olives S.L., correspondientes al Proyecto de Rehabilitación Urbana del Camí Nou de Alaior. Esta obra estaba incluida dentro del Plan de Rehabilitación Integral de Barrios, aprobado por resolución del conseller de Vivienda y Obras Públicas en junio de 2009 y tan solo se había hecho efectivo el pago de los honorarios del proyecto por importe de 30.555 euros en marzo de 2009.

Por contra, no se había abonado ninguna de las certificaciones presentadas por la constructora relativas a la misma y que ascendían en su conjunto a 662.701 euros. La obra contaba con una financiación comprometida por la Comunidad Autónoma del 90 por ciento, condicionada a la justificación del pago de las certificaciones antes del 30 de septiembre de 2011.

Según explican desde el Consistorio alaiorenc, no pagar en las condiciones estipuladas suponía arriesgarse a perder la cantidad comprometida -621.982 euros- de los que el Govern abonó en septiembre del año pasado 137.512 euros, quedando pendiente el pago de 484.469 euros. Tampoco se han cobrado 35.000 euros derivados del Plan Insular de Cooperación, que ha de abonar el Consell.

Gestiones
Esta operación ha supuesto, remarcan fuentes municipales, un "gran esfuerzo" para el nuevo equipo de gobierno que el mes pasado hubo de dar orden a la constructora de que acabase la parte que quedaba pendiente (recubrimiento del cableado con cornisas) para poder tener la última certificación antes del 30 de septiembre, además de cumplir con la obligación de pagar el total antes del 15 de noviembre.

Debido a la precariedad económica en la que se encuentra el Ayuntamiento y a fin de poder hacer frente al pago, el equipo de gobierno ha vendido cinco parcelas de la urbanización Torre-solí, cuya formalización tuvo lugar ayer ante el notario Alberto Vela por importe de 302.218 euros.

Desde el Consistorio remarcan las dificultades que ha supuesto esta enajenación. En este sentido, recuerdan que las parcelas salieron a subasta pública el pasado mes de mayo, momento en el que, además de detectarse errores en los procedimientos administrativos, el mercado no reaccionó al ofrecimiento municipal, formalizándose la venta sólo de una de las parcelas.

Asimismo, el equipo de gobierno reconoce que el Grupo Popular- entonces en la oposición- se opuso a la enajenación de las parcelas por entender que las explicaciones eran insuficientes, la operación se proponía al límite del mandato y su objetivo era pagar gastos corrientes.

Sin embargo, en estos momentos, según detallan desde el Consistorio, con mejor conocimiento del estado de las arcas públicas y ante la necesidad de hacer frente a compromisos como los originados por las obras en el Camí Nou, se ha optado por esta operación a fin de no perder las subvenciones.