Can Saura. El palacio se puede admirar por fuera, pero sus puertas siguen cerradas tras varios años - Archivo

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El culebrón de Can Saura podría acercarse a su fin. Ayer, el Ayuntamiento de Ciutadella se reunió con los industriales que han trabajado en la obra de recuperación y reforma de este edificio, y que llevan algunos varios años sin cobrar ni un euro por unas labores para las que fueron contratados por la unión de empresas (UTE) que ha ejecutado la obra.

El equipo de gobierno les propuso una fórmula para que puedan cobrar los más de 300.000 euros que reclaman, pero que depende de la aprobación del Govern balear y, sobre todo, de la UTE.

Cabe recordar que el conflicto surge después de que la UTE entienda que las obras realizadas han costado más dinero del que inicialmente debía pagarle el Govern, que es quien financia la obra.

Concretamente, la UTE solicitaba un 20 por ciento de encarecimiento del presupuesto. El Govern admite que hay un sobrecoste, pero entiende que en ningún momento puede suponer un encarecimiento superior al 9,7 por ciento del presupuesto inicial. La UTE alega que sin cobrar ese sobrecoste no puede pagar a los industriales.

Por su parte, los industriales denuncian que la UTE ha cobrado más dinero del que después ha pagado, y que por lo tanto tiene margen para abonar su trabajo. Esta situación ha acabado con denuncias de los industriales hacia la UTE, y también del principal subcontratista hacia la unión de empresas.

Paralelamente al proceso judicial, ayer el Ayuntamiento explicó a los industriales que una de las fórmulas que se plantearon, que la última certificación de obras que debe cobrar la UTE vaya directamente a los industriales, no es legalmente posible. Además, el Consistorio, promotor de las obras, está obligado a conceder el final de obra, puesto que las actuaciones han terminado y la UTE así puede exigirlo.

Así, la solución alternativa propuesta a los industriales por parte del equipo de gobierno es que el dinero que el Govern tenga que pagar por el sobrecoste de la obra, el 9,7 por ciento del presupuesto inicial, se destine íntegramente a saldar la deuda con los industriales, ya sea mediante la UTE o incluso que fuera el propio Ayuntamiento quien, una vez recibiera el dinero del Govern, lo transfiriera directamente a los industriales, sin pasar por la UTE.

El alcalde de Ciutadella José María de Sintas entiende que la vía podría acabar con la situación de bloqueo actual, y la próxima semana la propondrá a la UTE y al Govern balear. De Sintas admite que es poco probable que la unión de empresas acepte esta situación, pero añade que lo va a intentar.

Si esta vía no fructifica, en dos semanas quiere reunir en un mismo lugar a los industriales, a la UTE, al Govern y al propio Ayuntamiento con la intención de poner todas las cartas sobre la mesa y hallar una solución a un problema que está retrasando la apertura del edificio municipal.