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La posibilidad de que los Ayuntamientos de la Isla apliquen incrementos en las cuotas de los diferentes servicios que prestan sin estar obligados a hacerlo, al objeto de equilibrar la cuenta de resultados de dichos servicios, ha generado una cierta postura de resignación, siempre que se trate de aumentos asequibles para los bolsillos de ciudadanos y familias que también sufren los efectos de la crisis económica.

Los ciudadanos encuestados apuestan por recortar otros gastos municipales y opinan que los servicios no obligatorios que prestan los Ayuntamientos (cultura y deportes, entre otros) deben tener continuidad.

Ciutadella

María Dolores Jiménez opina que "lo dicen ellos que es deficitario. La piscina se queda pequeña de la gente que viene. ¿Qué no se cubre su coste? No sé como se gestiona la administración, pero su dinero tiene que ganar porqué venimos muchísima gente. Dicen lo que conviene, excusas para subir precios. Que se bajen sus sueldos y que no hagan tantas estupideces con el dinero, opinan sin haber cogido una escoba en su vida. Si suben precios mucha gente dejará de venir".

También en Ponent, Salva Clar, usuaria de la Escola d'Adults, considera que "es una lástima que hayamos tenido que llegar hasta este extremo. No me gusta porque teníamos una ayuda y nos salía bien de precio. Nos tendremos que someter a la subida, es una pena que no haya dinero para estas cosas, la educación, la cultura. Espero que las tarifas no suban tanto como para que la gente deje de venir. Las familias no están en su mejor momento, hay crisis para todos, no sólo para el Ayuntamiento o quien dé la ayuda. Hay mucha gente en paro".

Una madre de un alumno de la Escola de Música, Marta Albuquerque, señala que "creo que es una pena que no se aproveche más el gran interés que hay aquí en temas de formación y deporte. Ahora es momento de ayudar, son tiempos difíciles, y estos servicios son claves para la sociedad y el funcionamiento de una ciudad. Deberían dejar los precios en stand-by, porqué si ellos tienen pocos recursos las familias también.

Alaior

"Me gustaría saber de dónde van a recortar porque están creando confusión, si hay incremento de cuotas lo vamos a aceptar siempre que sea asumible porque trabajamos los dos pero si todo empieza a subir quizás me valdrá más la pena dejar de trabajar y tener a la niña en casa", indica una madre de familia quien a su vez quiere confiar en las palabras de la alcaldesa quien garantiza la continuidad de las escuelas municipales.

Su compañera ironiza al recordar que "toda la Península recorta en partidas destinadas a sus fiestas patronales, sin embargo, la Isla lo hace en servicios deportivos y culturales".

Por su parte, una usuaria de la Escuela de Adultos que está sacándose el Graduado Escolar asegura que "no puedo entender que piensen en servicios como las escuelas municipales para eliminar algún curso, una actividad complementaria o incrementar cuotas", indica, y añade que "el año pasado pagaba 40 euros, éste, 60 y no sabemos si tendremos que volver a pagar en enero, si a mí me subieran de nuevo las cuotas no podría asistir porque también pago la 'escoleta' de la niña que me cuesta 180 euros al mes y yo sólo trabajo de temporada".

Por su parte, una usuaria del polideportivo municipal que practica pilates dos días por semana indica que "un incremento de las cuotas no sería de lo más grave puesto que considero que el servicio no es nada caro, pagamos 24 euros al mes, excepto los que van a clase de gerontogimnasia que pagan 18 por trimestre al estar subvencionado por Ayuntamiento y Consell", pero apunta hacia otras vías como puede ser la reducción de personal del Ayuntamiento "que son muchos" como alternativa posible a esta intención hecha pública antes de aplicar cambios en materia deportiva y cultural.

Maó y sant lluís

Màxim Raga, de 69 años, acude tres días a la semana al Polideportivo de Maó para realizar natación y gimnasia y, en su condición de jubilado, abona 37 euros anuales, precio que considera aceptable. No obstante, asegura que "aceptaría un incremento de la cuota dentro de un margen lógico, nunca el 100 por cien.

Además, creo que las instituciones deberían gestionar los recursos públicos de otra manera y racionalizar los gastos". Joana Cardona, de 68 años, que también es usuaria de los mismos servicios, admite que "yo puedo asumir un pequeño aumento de la cuota, aunque hay jubilados que cobran una pensión más pequeña y no podrían pagarlo. Además, la jubilación debe ser la compensación de tantos años de trabajo y esfuerzo. Los políticos deben recortarse el sueldo y ser solidarios con el resto de ciudadanos".

Por su parte, Antonio Anglés, de 65 años, asiste a clases de guitarra de acompañamiento en la escuela municipal de Sant Lluís y afirma que "aceptaría un subida temporal de la cuota y cuanto se arregle la situación que la reduzcan, el Ayuntamiento debe promover la cultura".