San Isidro. Guillermo De Olives opina que el nuevo escenario no debe constituir un inconveniente para el campo menorquín - Agrame

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El presidente de la Asociación de Empresarios Agrícolas de Menorca (AGRAME), Guillermo de Olives de Vidal, ha asegurado que la desaparición de las cuotas lácteas en 2015, según el acuerdo adoptada por la Unión Europea, podrá ser un aliciente para que algunas explotaciones agrarias de la Isla vuelvan a su tradicional actividad de producción lechera. "Será una oportunidad para muchos jóvenes que quieren trabajar en el campo menorquín y que ahora están limitados por la existencia de las cuotas", ha asegurado.

Guillermo de Olives afronta con optimismo el nuevo escenario que plantea la liberalización de la producción láctea y en ningún momento considera que la inexistencia de cuotas represente un inconveniente para el futuro del sector, sino que -al contrario- podrá ser un aliciente para que personas emprendedoras apuesten por esta actividad. "La nueva situación facilitará la puesta en marcha de la producción láctea en muchos 'llocs' que en la actualidad están sin actividad y, por tanto, no disponen de ninguna cuota", subraya De Olives.

El presidente de AGRAME defiende la opción de ponerse al frente de una finca como una alternativa a la actual situación de crisis y a la falta de trabajo, aunque subraya que es imprescindible adoptar una postura dinámica para sacar adelante cualquier iniciativa. Así, señala que en la Isla hay varios predios que poseen las infraestructuras e instalaciones necesarias para poner en marcha una explotación dedicada al ganado vacuno. "Es una cuestión de coraje, hay jóvenes menorquines que quieren luchar y vivir del campo. Ahora se dedican al engorde de ganado y después también podrán dedicarse a la producción láctea".

En este sentido, se muestra muy crítico con la clase política, por la falta de apoyo y por su despreocupación en solucionar los problemas que afectan al campo. "Los políticos no tienen interés en que los predios y las fincas agrarias funcionen. Solo piensan en el turismo y en el Camí de Cavalls, parece que los payeses y ganaderos les molestamos", señala.

Por otra parte, De Olives es consciente del problema ligado con el precio de la leche que se paga a los ganaderos, cuyo promedio es de 0,30 euros, y que no cubre los gastos que genera la actividad. "Y para que están los políticos, si no es para arreglar estas cosas y ayudar a un sector tradicional de la Isla", razona.

Por ello, señala que algunas explotaciones también se dedican a la elaboración de queso artesano que, aunque es un trabajo que absorbe mucho tiempo, permite vender el producto a un precio superior y, con ello, compensar una menor producción de leche.

La Eurocámara aprobó el pasado mes de marzo el paquete de medidas legislativas que conforman la reforma de la política agraria común (PAC), que contempla la eliminación del sistema de cuotas para los ganaderos. Esta iniciativa generó una cierta preocupación en el sector ganadero cuando ya fue anunciada en 2009 y que, asimismo, movilizó al Consell insular para elaborar un paquete de medidas dirigidas a incrementar la rentabilidad de las fincas, basándose en la sostenibilidad para encajar con las mejores garantías los cambios legislativos que finalmente la UE ha aprobado.