Recinto. El nuevo espacio cultural tendrá una capacidad máxima de 190 asientos - Toni Seguí

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Las obras de construcción de la sala polivalente de Sant Lluís finalizarán el próximo 30 de septiembre, después de más de dos años de trabajos. El Consell insular adjudicó el proyecto en marzo de 2011 a la empresa constructora Antonio Gomila S.A. por el importe de 2.076.800 euros, procedentes del fondo estatutario.

Las obras de la sala polivalente, que empezaron el 4 de mayo de 2011 con la demolición del centenario Teatro Nuevo, ya han entrado en la recta final, según han manifestado Joan J. Gomila y Domènec Enrich, arquitectos redactores del proyecto y, a su vez, codirectores de la obra.

La estructura de la nueva sala polivalente ya está concluida, uno de los retos en la ejecución de este proyecto debido a las pequeñas dimensiones del solar donde se ha levantado el edificio. La cubierta del telar fue la primera en construirse, para después culminarse la cubierta de la sala de la planta superior. Una vez que se acabe la ejecución de las instalaciones, está previsto que inicien los trabajos los operarios de la empresa de Madrid especializada en escenarios.

La planta sótano, que comprende la zona de camerinos y servicios públicos, está prácticamente ejecutada, con el acabado de las paredes, el pavimento y los techos de pladur. Asimismo, la sala polivalente ya cuenta con las instalaciones eléctrica y del aire acondicionado, aunque resta por concluir el techo de madera y el pavimento de la sala principal.

La planta superior del edificio, que el proyecto inicial definía en tres aulas y un despacho, finalmente acogerá una única sala, que confronta con el telar, y un almacén que dará servicio a dicha sala.

El escenario también ha sido modificado en relación al proyecto inicial para convertirlo en más funcional. Así, el escenario de madera estará al nivel del suelo y, superpuestos, habrá unos módulos que serán graduables en tres posiciones, lo que permitirá que puedan ser recolocados con facilidad en la planta sótano.

Otra modificación del proyecto se refiere al conjunto de focos para la iluminación del escenario, puesto que se ha eliminado el sistema previsto con cables y se mejorará la manipulación de los mismos. Además, se ha previsto celebrar una reunión con los técnicos de otros teatros de la Isla, con la finalidad de concretar las características que deben tener los equipamientos de luz y de sonido, para garantizar su eficiencia y funcionalidad, así como los elementos accesorios instalados sobre el escenario.

La compra de una cochera que confronta con la parte posterior de la sala permitirá disponer de una salida de emergencia y, a su vez, de un acceso para trasladar material al escenario.

Polivalencia
"Estamos convencidos de que el teatro de Sant Lluís será el espacio más polivalente de la Isla, puesto que acogerá desde una sala teatral, con una capacidad máxima de 190 asientos, hasta un espacio totalmente llano, sin escenario ni butacas, en el que se podrá organizar cualquier acto, como bailes o exposiciones", han asegurado los arquitectos.