Recogida. La administración insular quiere reducir notablemente la cantidad de basura que acaba en el vertedero de Milà - Archivo

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El Consell quiere reducir de manera notable la cantidad de residuos que llegan al vertedero de Milà. Para conseguirlo hay dos caminos complementarios. Uno es reducir la generación de desechos, y la otra conseguir una mayor valorización de los mismos, es decir, reutilizarlos o transformarlos. Para que esta segunda vía sea posible, la vía convencional sería la modificación del Plan Director Sectorial de Residuos. "Sería un proceso muy largo", apunta el conseller de Medio Ambiente, Fernando Villalonga, quien entiende que "es un tema urgente".

Así, la administración insular quiere sacar a concurso la explotación de la planta de Milà sin tener que revisar el Plan Director. Villalonga asegura que la intención es que "exista la posibilidad de que cualquier empresa pueda presentar en la Isla su sistema de tratamiento de residuos". En esta línea, cabe recordar que en octubre del pasado año la empresa Kroms presentó en Menorca un sistema que permitiría transformar la basura en diesel sintético, reducir el coste que supone para los menorquines el tratamiento de los residuos y disminuir de manera muy notable el volumen de desechos que se acaban tratando de manera convencional en el vertedero de Milà.

El actual Plan Director establece que una parte de los residuos que se generan en Menorca deben transformarse en compost, aunque también se admiten, explica Villalonga, otros tratamientos para los desechos que no sean transformados en abono natural. De todos modos, el conseller entiende que este marco jurídico podría modificarse. "Si llega una oferta suficientemente interesante, el Plan Director podría cambiarse durante el período de implantación de la nueva empresa", apunta. Ahora mismo, la administración insular estudia cómo hacer realidad esta posibilidad de manera jurídica.

Villalonga deja claro, de todos modos, que la clave para que alguna empresa de tratamiento de residuos se implante en la Isla es el equilibrio entre dos factores, la protección del medio ambiente y la economía. Así, el conseller apunta que el coste del tratamiento que se implante en Menorca debe poder ser asumido por los menorquines. Actualmente, los Ayuntamientos pagan unos 25 euros por cada tonelada de basura que se trata en Milà. Villalonga no descarta que esta cantidad sufra un aumento cuando se adjudique de nuevo el servicio de tratamiento de residuos, "pero intentaremos que el incremento sea el menor posible", añade. De hecho, en Mallorca el coste es cinco veces mayor, unos 130 euros por tonelada, comenta Villalonga.

A día de hoy no hay fecha para convocar el concurso para adjudicar el tratamiento de los residuos de Milà, después de más de 20 años en que ha sido explotado por una misma empresa.