Finca. El suceso se produjo en el núcleo rural de Es Caragolí - Paco Sturla

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La intervención de un vecino resultó ayer crucial para que la explosión ocurrida en una vivienda rural de Ciutadella no diera lugar a un incendio y a un suceso cuyas consecuencias podían haber sido trágicas, y que finalmente se saldó sin heridos.
Alrededor de la una de la madrugada estalló el botellín de gas de un deshumidificador en la casa Els Ullastres, del núcleo rural de Es Caragolí, sin que las dos mujeres que ocupaban la vivienda, madre e hija, se percataran de lo sucedido ya que se encontraban dormidas.

Según explicaron desde el Parque de Bomberos de Ciutadella, la explosión la provocó una vela que se quedó encendida sobre el aparato deshumidificador y que se consumió; el calor hizo que reventara el botellín de gas dentro de la máquina.

Pero fue un vecino quien oyó el ruido y entró en la vivienda con un extintor, logrando sofocar el fuego del aparato, que se hallaba en un pasillo de la vivienda; además, mientras la madre salía por su propio pie, el hombre rescató del interior de la casa a la hija, que sufre una discapacidad.

Cuando los bomberos acudieron al lugar de los hechos, con dos vehículos, uno de mando y otro de intervención, hallaron llena de humo la casa pero el fuego de la explosión extinguido, por lo que se ocuparon de la ventilación del inmueble.

Los propios bomberos destacaron ayer la actuación de este vecino, ya que gracias a él -afirmaron-, el suceso "no pasó a mayores". Las tres personas fueron atendidas por inhalación de humo, en primera instancia por una UVI móvil del 061, y trasladadas al Punto de Atención Continuada del centro de salud Canal Salat, y posteriormente al Hospital Mateu Orfila. Después de permanecer unas horas en observación en el centro hospitalario, recibieron el alta médica al no haber sufrido ni intoxicaciones ni quemaduras.