El Anuario subraya que el modelo actual ha permitido absorber de forma satisfactoria los cambios sociales

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El Anuari de l'Educació de Balears 2013, elaborado por la Fundació Guillem Xifre de Caixa Colonya bajo la dirección de Martí March, constata que el sistema de enseñanza en las Islas se ha adaptado bastante bien a las necesidades sociales, sobre todo en cuanto a la atención a la diversidad.

Por un lado, se evidencia que el fuerte incremento de alumnos extranjeros que se produjo durante la pasada década se asumió con muchos esfuerzos pero con un resultado óptimo, puesto que el sistema, en general, no se colapsó. Cabe destacar que el porcentaje de estudiantes extranjeros en las aulas menorquinas llegó a ser del 12,6 por ciento en el curso 2008/2009, una cifra que ahora se queda en el 10 por ciento.

Por otro lado están los alumnos con necesidades especiales, que también se han incrementado de forma importante en los últimos cursos. El autor del informe relativo a Menorca, el pedagogo Pere Alzina, atribuye este aumento a la mejora en la detección de casos y a la mayor sensibilidad de las familias, aunque también plantea la posibilidad de que se esté produciendo un sobrediagnóstico por la voluntad de alcanzar unos determinados niveles de normalidad en todos los alumnos. «El reto se ha superado con éxito notable», señala, aunque introduce posibles mejoras en este sentido.

En general, las aulas vivieron hasta el curso pasado un incremento constante de alumnos en las aulas, con una tendencia muy alcista en todas las etapas excepto Bachillerato. Hasta el curso pasado este incremento de pupitres ocupados vino de la mano de una mayor dotación de docentes, pero en el ejercicio 2012/2013 se produjo un sensible recorte en este sentido, con una incidencia mayor en los centros públicos. Pese a ello, las ratios son más bajas que hace cuatro cursos, pese a que esto no ocurre, por ejemplo, en la Educación Secundaria Obligatoria.

Otro punto que analiza en Anuario es el primer ciclo de Educación Infantil, que asumen las 'escoletes'. La matrícula ha pasado de 1.626 alumnos en el curso 2008/2009 a 1.206 el 2012/2013, con motivo de la crisis, lo que se ve como un riesgo para el modelo menorquín.