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¿Cuándo llegó a Menorca?
- El 28 de abril de 1980, y vine con plaza fija en el "Monte Toro", con pocos datos sobre la Isla, que descnocía por completo.

¿En qué universidad cursó la carrera de Medicina?
- En la de Valladolid; en casa, mientras que la especialidad la cursé en Pamplona.

Al llegar, según ciertas fuentes, se convirtió en la primera mujer especializada en anestesia, ¿es así?
- Aunque a veces se ha dicho, tal circunstancia no es cierta. Cuando llegué Ángeles Maspoch ya ejercía y creo que con anterioridad hubo otra especialista; en aquel momento, en 1980, el doctor March era el jefe de servicio, y el doctor Soto junto con la doctora Maspoch ocupaban las jefaturas de sección, equipo éste al que yo me uní.

¿Cuándo asumió la jefatura del servicio?
- En el año 1993; al cesar el doctor March le sustituyó el doctor Soro y al jubilarse lo asumí yo; añadiré que siempre he trabajado en la medicina pública, primero en la Seguridad Social y en las distintas denominaciones que se han ido sucediendo.

¿Qué le llevó a decantarse por la medicina?
- Cuando eres joven no sabes que carrera elegir; personalmente estuve a punto de decantarme por las Ciencias pero el lado social de la medicina hizo que eligiera dicha profesión.

¿Se ha arrepentido alguna vez de su elección?
- No, nunca; es una profesión con cosas muy buenas, te relacionas con mucha gente, aunque por mi especialización los contactos personales son menos. Además, y esto para mí es muy importante, trabajas rodeada de gente joven que hace te mantengas al día.

A la hora "dels adéus", ¿qué echaría por la borda y qué recordará de por vida?
- Como sucede en muchas ocasiones, el mío no ha sido un camino de rosas, pero lo menos agradable, lo malo, te lo guardas para ti... El mundo no es un juego, es difícil de por sí; en cuanto a lo segundo me llevaré el trabajo y la colaboración que he disfrutado compartiéndolo con muchos compañeros, mucha gente; tampoco olvidaré el apoyo de las "jerarquías".

La medicina, ¿tiene un algo de vocación?
- Como todas las profesiones, trabajar en lo que has elegido siempre te compensa, hacer "lo tuyo" es gratificante, pero tuve que decantarme por la gestión, aunque fuese accidentalmente.

En ocasiones me pregunto, ¿qué siente un paciente cuando "vuela"?
- Al despertar no tiene muchos recuerdos de lo que le ha sucedido; algunos hablan pero luego no recuerdan nada. Aunque nunca nos han contado ningún secreto, me refiero estando anestesiados.

Desde que inició su andadura profesional hasta el día de hoy, ¿la anestesia ha cambiado?
- Mucho, como toda la medicina; el antes y el ahora son totalmente diferentes; la operación de cataratas, pondré como ejemplo, te obligaba a un periodo de hospitalización de unos cinco días, ahora no, porque entre otros avances, se ha pasado de la anestesia general a "unas gotitas" ...

Conozco, como lo conocen los menorquines en general, lo que usted a dado a Menorca, toda una vida profesional con la máxima ilusión y entrega. Pero, ¿qué ha recibido de los menorquines?
- Una vida cómoda, llena de satisfacciones, de cosas buenas y otras no tanto... En Es Grau, pondré otro ejemplo, hice muy buenos amigos, gente que me apreciaba y pienso que me sigue apreciando, por ello solo puedo decir que aquí me he encontrado a gusto compartiendo "nuestras" cosas.
Interpreto que se ha sentido acogida.
- Sí, y al acogerme, me he convertido en un menorquín más... El calor el respeto y la amistad que me habéis dado siempre "viajarán" conmigo.

¿Ha pensado en como encauzará el futuro?
- Todavía no lo tengo decidido; de entrada disfrutar como si fueran unas vacaciones largas, pero deseo hacer algo, no quedarme de brazos cruzados; algunos cursos que por mi trabajo no he podido realizar, sobre todo contando con internet; también pienso en hacer algo de carácter social... Hacer para no caer en el vegetar.

¿Alguna afición en el macuto?
- No muchas, antes montaba a caballo pero lo dejé, puede que el viajar ocupe parte de mi tiempo, porque me apasiona.

¿Lectora acérrima?
- Aunque sin llegar a ser una lectora acérrima me gusta leer, el "genero negro" me apasiona, Hennig Mankell ("El hombre inquieto") es uno de mis autores preferidos, pero me decanto por Miguel Delibes, con novelas inolvidables como "La sombra del ciprés es alargada", "Los Santos Inocentes", o "Cinco horas con Mario".

Son tiempos de "vacas flacas", ¿qué le preocupa especialmente?
- Todo, que es mucho, la falta de trabajo especialmente para la gente joven, el haber perdido muchas de las conquistas sociales que alcanzamos casi con "sangre, sudor y lágrimas", el futuro que les aguarda a nuestros hijos y nietos que no vivirán como nosotros hemos vivido... Que todo mejore es mi mayor deseo.

Su trayectoria profesional siempre se ha desarrollado en la sanidad pública. ¿Cree en la privatización de la misma?
- La sanidad pública, por supuesto de calidad, era una de las constantes de nuestras demandas porque entendíamos que todas las personas deben tener acceso a la misma, acceso equitativo, justo. Privatizar la medicina pública es un retroceso, como también lo es el que se privaticen aquellas patologías mas rentables, solución injusta, poco acertada y sin el matiz social que la medicina no puede "olvidar".

Con tres nietos, pregunta obligada. ¿Le gusta ejercer de abuela?
- Muchísimo, porque es muy divertido.

¿Algún consejo para salir de la crisis?
- Lo de los consejos no va conmigo, porque ocurre que a quienes van dirigidos no quieres oírlos, hacen oídos sordos.

Una de las palabras que actualmente utilizamos con mayor frecuencia es "crisis", económica o moral. ¿Cuál predomina sobre la otra?
- Las dos están ahí, incordiando en grado superlativo, pero pienso que la crisis económica predomina más e impide que aparezcan "oportunidades" para alcanzar un grado de mejora muy deseable.

Con la mochila llena de vivencias, ¿se siente satisfecha de esta etapa de su vida?
- Sí, he sido fiel a mi misma, he trabajado con mucha ilusión y he recibido cariño, afecto, comprensión.

El pasado viernes fue un día muy especial. ¿Qué sintió en el homenaje que les brindaron sus compañeros?
- Son momentos inolvidables; las vivencias afloran a tu mente, días especiales que hay que "enmarcar".

¿Cuál es su dosis de optimismo?
- No se, yo diría que mi optimismo está en función con la realidad de cada momento.

Y a la vida, ¿qué le pide?
- Salud, especialmente para los míos y para mi entorno, porque la vida sin salud, carece del mayor de sus atractivos.