Esta es la sala de culto religioso que a partir de ahora también admitirá ceremonias civiles | Gemma Andreu

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La capilla del cementerio nuevo de Ciutadella admitirá también a partir de ahora funerales civiles. Los familiares de cualquier difunto que así lo soliciten podrán hacer uso de la sala en cuestión previa retirada del crucifijo y el altar. Así lo ha acordado el pleno a instancias del grupo municipal del PSM, que considera «más adecuado facilitar este espacio a los allegados para que puedan despedir en condiciones al fallecido», y no tengan que hacerlo en la antesala del horno crematorio, como se acostumbra hasta ahora. Además, «de esta forma se adecúa la situación a la realidad de hoy en día, pues el número de funerales civiles, como el de bodas, no deja de crecer».

La portavoz nacionalista Joana Maria Gomila se ampara en las presuntas quejas de algunos ciudadanos, que la concejal del área, Esperança Juaneda, niega. «En 158 instancias que se han registrado desde mayo para requerir servicios funerarios, no hay ni una sola queja de familiares por no poder usar la sala de ceremonias», espeta. Y recuerda que, de acuerdo a la ordenanza en vigor, aprobada el año pasado, «éste no es un servicio obligatorio ni que corresponda al Ayuntamiento, sino de pago y a cargo de la funeraria. Supone un coste para el ciudadano».

El alcalde Ramón Sampol terció para recordar que, «pese a estar a disposición de todos, la sala permanece cerrada y solo se abre cuando alguien lo pide». Pese a ello, el PP votó en contra de la propuesta, que solo se aprobó gracias al apoyo de los tres grupos políticos de la oposición.

El reglamento de uso del cementerio también será revisado para actualizarlo a las «actuales condiciones de gestión», al entender que el elaborado en 2005, con motivo de la última concesión funeraria, se ha tornado obsoleto. Aún así, la concejal apunta que «el Ayuntamiento seguirá siendo el responsable de puertas para adentro y solo la gestión de los servicios funerarios volverá a ser externalizada».