Una de las afectadas por los retrasos de los últimos días duerme en el suelo del aeropuerto.

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El caos en los vuelos que opera la aerolínea Vueling persisten un día más. Los retrasos son constantes y las quejas no cesan. Desde que empezó la temporada, las demoras y cancelaciones de la compañía son casi diarias. A todo ello, hay que añadir la falta de atención a los pasajeros que, a menudo, tardan algunas horas en poder llegar o salir de Menorca.

A lo largo del día de ayer, además, se sumó la huelga de controladores aéreos en Francia que perjudicó notablemente el tráfico aéreo en Barcelona, sede de la compañía y punto de partida de la gran mayoría de sus aviones. Sus consecuencias también se hicieron notar en la Isla, puesto que los aviones ya llegaban con retraso a la capital catalana, demorando su salida hacia las nuevas destinaciones como Menorca.

Fue durante el mediodía cuando empezaron los problemas. El vuelo que tenía que despegar de Barcelona a las 13 horas, partió a las 16.24 horas, es decir, con cerca de tres horas y media de retraso. Una demora que acumuló el vuelo de regreso a Catalunya, que debía despegar a las 14.25 y finalmente salió a las 17.55.

El vuelo de las 17:15 tuvo poco más de media hora de retraso aunque a la vuelta a Barcelona volvió a acumular una hora de demora. Algo parecido al vuelo de las 19 horas, que salió con casi 50 minutos de retraso. Al cierre de esta edición los vuelos previstos para la noche volvían a tener demoras de alrededor de dos horas.

La aerolínea, por su parte, insiste en que «lo ocurrido durante la semana pasada y la actual en el aeropuerto de Barcelona ha sido una circunstancia puntual debida a varias dificultades operacionales, algunas de los cuales han estado totalmente fuera del control de Vueling». Al mismo tiempo dicen sentirse decepcionados  por la décimo segunda vez en tres meses que los controladores aéreos franceses van a la huelga. Por último, aseguran que «el verano es nuestra prioridad absoluta y estamos incorporando nuevos tripulantes». Y es que el problema con el que se ha encontrado la compañía es la incapacidad de asumir el incremento de la demanda.