TW
24

El tramo de la carretera Maó-Sant Lluís-Alcalfar (Me-8) a su paso por la zona de viviendas conocida como las Cases de s'Ateneu será de un único sentido, pero a diferencia del proyecto original, el Consell ha decidido que esta vía sea de entrada a Maó. Es decir, los vehículos que lleguen procedentes del municipio vecino o de Bintaufa podrán acceder al centro de Maó por la Me-8 y continuar por la calle Josep Anselm Clavé (de hecho la antigua única carretera a Sant Lluís es ya una prolongación de dicha avenida) y para salir, tendrán que hacerlo por la vía de circunvalación hasta enlazar con la Ronda de Malbúger o carretera del hospital, que les conducirá hacia Sant Lluís.

Un circuito que permitirá ampliar aceras, habilitar un carril para bicicletas y ganar no solo espacio para los peatones sino también tranquilidad en un tramo de la Me-8 que, pese a la reducción del tránsito en los últimos años, sigue padeciendo una elevada presión circulatoria, con una media de unos 5.000 coches diarios entre la rotonda de la gasolinera de De Paso y Bintaufa.

El cambio en el sentido de la circulación sigue criterios técnicos, según explicó ayer el conseller de Movilidad, Miquel Preto, que recomiendan que la vía sea de entrada a la ciudad, ya que de ese modo se reducirá el efecto sobre las rotondas del hospital y de La Salle, que deberán canalizar más coches y que a determinadas horas, como la de entrada a los centros de trabajo del polígono industrial, al colegio y a los institutos, ya se saturan y atascan en los meses de invierno.

La carretera Me-8 es la más transitada de la Isla, aunque en el tramo de las Cases de s'Ateneu ya no es tan intenso como hace una década, recordó Preto. La evolución del tráfico en Menorca muestra que la Intensidad Media Diaria (IMD) de vehículos en la carretera de Maó a Sant Lluís es de 16.606 (la última actualización de datos por el Consell es del pasado marzo), lo que significa que se ha regresado a los niveles de 2011, mientras que el año de máxima IDM fue el 2007 con 18.462 vehículos.

De los 16.606 coches que circulan a diario por la Me-8 un 7,32 por ciento son vehículos pesados, un total de 1.216 según la estadística del departamento de Movilidad.


600 metros

El proyecto, salvo la modificación en el sentido de circulación, es igual al diseñado hace ya seis años. En superficie se ampliarán aceras y se reducirá el ancho de la calzada, se habilitará un carril para ciclistas y se mejorará el alumbrado público -instalando luminarias de tipo led-, así como el mobiliario urbano. Por debajo del pavimento el proyecto servirá para renovar infraestructuras ya anticuadas y resolver así el problema de pluviales en esta barriada.

Las obras se llevarán a cabo a lo largo de poco más de medio kilómetro, 600 metros comprendidos entre la rotonda de los institutos de Bintaufa y el cruce con el Camí d'en Barrotes. La calzada tendrá una anchura de tres metros mientras que las aceras, a ambos lados, tendrán entre 2,60 y 2,70 metros de ancho; junto al carril motorizado discurrirá un carril-bici de otros 2,5 metros que conectará con otros carriles para bicicletas ya construidos, como el de Josep Anselm Clavé y el de la carretera de Sant Lluís.

El Consell ha aprobado recientemente la licitación del proyecto por un importe de 1.441.816 euros y la previsión es que las obras comiencen este otoño.