El mes de octubre terminó con buenos registros para el sector turístico | Josep Bagur Gomila

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Prolongar la temporada turística, uno de los retos más perseguidos por la industria menorquina del ocio, empieza a ofrecer resultados optimistas. La encuesta de Frontur sobre el flujo turístico de octubre revela que han llegado dos terceras partes más de visitantes que hace dos años.

Además del comportamiento de octubre, otros periodos considerados de temporada media, mayo, junio y septiembre, contribuyen a forjar ese nuevo paradigma. En el primero, la afluencia de visitantes con respecto al año pasado mejoró un 11 por ciento, en junio el crecimiento fue del 10,37 y en septiembre se registró el aumento más espectacular, el 19 por ciento. Fue julio, no obstante, el mes clave en los números globales de la presente temporada. Con un incremento del 23,55 por ciento concentra casi la cuarta parte del turismo que se recibe en un año.

El mayor aporte corresponde al Reino Unido, un liderazgo que apenas ha sufrido variación en las tres últimas décadas. El turismo británico de octubre representa en torno al 50 por ciento del volumen total que recibe la Isla también en ese periodo. Es asimismo el mercado más estable y, por tanto, el que mantiene la evolución favorable a lo largo de los últimos cinco años.

El turismo español, poco dado a salir fuera de la temporada, muestra en esta encuesta una tendencia de recuperación. En los últimos dos años prácticamente ha duplicado los números, si bien es cierto que en 2014 tocó fondo. Con respecto al año pasado ha crecido un 14,42 por ciento.

Francia, que se ha convertido en el mercado que crece con mayor fortaleza en los últimos años, también mejora los datos en el último mes de la temporada y cuadruplica el turismo de hace cinco años. El resto de mercados, en particular el alemán que mantienen cierto peso también en octubre, ofrecen escasa variación de un año a otro.

(No se incluyen los datos de octubre de 2015 a causa de errores en la gestión de los datos del turismo británico y la consiguiente pérdida de fiabilidad).