El conflicto que se vive en las inmediaciones de las calas ha ocasionado la coordinación de controles esporádicos de la Guardia Civil en la entrada de Sant Joan de Missa

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La Guardia Civil impuso un total de veinte sanciones en los accesos a las playas vírgenes de Ciutadella durante el pasado mes de julio. Así lo han confirmado desde la Jefatura Provincial de Tráfico de Balears. El camino de Sant Joan de Missa está registrando un alud de turistas desde el arranque de la temporada alta, ya que en los parkings de titularidad pública –gratuitos y limitados– gestionados por el Consell suelen colgar el cartel de completo sobre las ocho y media de la mañana durante cada jornada. O antes.

Ante esta tesitura, muchos visitantes que son obligados a dar la vuelta en la entrada de las zonas de estacionamiento de Cala en Turqueta y Macarella deciden aparcar sus utilitarios de alquiler en zonas prohibidas para tal uso en su empeño de visitar algunas de las calas más de moda en el litoral menorquín. Y su decisión les puede salir cara: las sanciones económicas pueden alcanzar los 200 euros.

Controles esporádicos

El conflicto que se vive en las inmediaciones de las citadas calas ha ocasionado la coordinación de controles esporádicos de la Guardia Civil en la entrada de Sant Joan de Missa, sobre todo en aquellas jornadas en las que el tráfico se masifica. Los agentes se ponen en la entrada del camino y solo dejan acceder a la zona a los trabajadores o residentes de fincas agrarias, ya que en los carteles informativos que hay en las vías precedentes ya se confirma que las parcelas de estacionamiento están llenas de coches y no cabe ningún visitante más. El Consell ha pedido a la DGT permiso para ubicar un informador en la entrada y generar un doble filtro en el acceso, rectificando el modelo. De momento, no ha habido respuesta oficial.