El pleno se dedicó en exclusiva al alquiler turístico. | Josep Bagur Gomila

TW
6

Ciutadella celebró este martes un pleno monográfico sobre el alquiler turístico. El debate fue intenso, aunque deparó pocas sorpresas, más allá de las ya expuestas divergencias en el seno del equipo de gobierno municipal, con el desmarque de Gent per Ciutadella de sus socios del PSM y del PSOE, y de que cada partido tiene una visión diferente sobre cómo se tendría que hacer la zonificación planteada por el Consell.

Pese a estas divergencias de los cinco partidos representados, tres de ellos (PSOE, PSM y UPCM) pactaron y aprobaron una propuesta de «consenso». Los portavoces de los partidos que presentaron la moción conjunta expusieron sus matices. El PSM dijo que era más partidario de vetar el alquiler turístico en rústico y en los cascos urbanos tradicionales; el PSOE comparte lo del rústico pero en los cascos urbanos está más por permitir que se puedan arrendar a turistas todas las viviendas unifamiliares (y no solo las aisladas); mientras que UPCM cree que se podría ser más flexible en el suelo rústico.

No obstante, los tres cedieron respecto a sus posturas iniciales y acordaron pedir al Consell que se puedan permitir el alquiler vacacional en los núcleos urbanos tradicionales pero solo en las viviendas unifamiliares aisladas. Se trata de una propuesta que sigue la línea planteada y acordada en su día entre la mayoría de alcaldes, y que a ahora el Consell está dispuesto a aprobar, dando marcha atrás para levantar el veto inicial. La propuesta contó con once votos a favor, seis abstenciones (PP) y dos en contra (GxC).

El PP expresó su postura a través de su moción que reclamaba o bien permitir el alquiler turístico en todo el municipio o bien que se haga una excepción a 200 metros de la costa. Solo votaron a favor los seis concejales del PP. En el primer punto los otros catorce votaron en contra, mientras que en el segundo se abstuvieron UPCM y GxC y votaron en contra PSM y PSOE.

En cuanto a la propuesta de Gent per Ciutadella, con la que se reclamaba que se permita el alquiler vacacional en los núcleos urbanos tradicionales solo a las viviendas particulares y un máximo de 60 días al año, tampoco salió adelante. Solo tuvo el apoyo de los tres ediles de GxC y la oposición de los otros 17 concejales.