El «Saga Pearl II» realizó el pasado jueves 22 la última escala de la temporada, tras anularse la prevista este viernes | José Barber

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La temporada de cruceros acabó antes de lo esperado en Maó. Lo hizo el jueves pasado, día 22, cuando debía hacerlo este viernes. La escala programada se canceló a petición de la compañía. No es algo extraordinario. Este año se han anulado en el puerto de Maó 18 escalas. Una cifra alta pero no inédita. En 2016, por ejemplo, se cancelaron 17 de las 99 escalas programadas. La consecuencia es que la temporada se cierra con un descenso en número de barcos respecto a 2017, cuando la programación inicial hacía prever un aumento. El año pasado llegaron 100 cruceros de los 104 previstos inicialmente. Para la temporada que acaba de cerrar estaban programados en su arranque 115 cruceros, pero al final solo han desembarcado en Maó 97, tres menos.

Los motivos son diversos, desde cambios de planes de las compañías a la meteorología. Además este año se ha contado con la decisión de Costa Cruceros de trasladar siete escalas a Ciutadella mientras no se resolvían las dudas sobre la operatividad del atraque de su barco.

De cara a la próxima temporada, la previsión actual es de 66 escalas de cruceros. Un descenso muy significativo. Los cruceros van creciendo en magnitud y el puerto tiene unas dimensiones limitadas. Para intentar frenar la sangría y no perder las embarcaciones de mayor eslora, Autoridad Portuaria ha puesto sobre la mesa poder desembarcar en La Mola, propuesta sobre la que el Ayuntamiento de Maó ha pedido más detalles. El teniente de Alcaldía Héctor Pons entiende que este tipo de medidas tendrían un efecto positivo limitado, «hay que ser realistas», pero que se valorarán. Pons asegura que hay que trabajar siendo siempre conscientes de las limitaciones del puerto, «lo que no se puede es modificar esta realidad», buscando barcos turísticos medianos y pequeños. Desde Autoridad Portuaria explican que estos cruceros menores cuentan con pasajeros de mayor poder adquisitivo pero suelen cambiar con frecuencia sus destinos. Es una de las apuestas para remontar a dos años vista.