Los terrenos en los que se ubicará el nuevo parking. | G. ANDREU

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Avanza el mes de junio y el aparcamiento provisional de Favàritx, que debe permitir el paso de vehículos privados hasta el acceso a la finca de Son Camamil·la, sigue sin fecha de apertura. La última previsión del Consell era que el aparcamiento estaría listo a mediados de junio, pero en estos momentos parece muy complicado –por no decir imposible– que se pueda cumplir, a la vista de los trámites pendientes.

El proyecto para habilitar una zona con 200 plazas de aparcamiento en unos terrenos de unos 5.000 metros cuadrados ya cuenta con el visto bueno de Medio Ambiente y con la declaración de interés general del Consell, pero todavía falta que el Ayuntamiento de Maó conceda la licencia.

Por el momento no es posible dar salida a ese trámite ya que, según reconocía ayer el conseller de Movilidad en funciones, Miquel Preto, se están llevando a cabo modificaciones de última hora del proyecto para adaptarlo a las prescripciones del órgano medioambiental del Govern.

El alquiler

Mientras tanto hay otra cuestión capital que tampoco está resuelta, el acuerdo de alquiler con el propietario de la finca en que se ubicará el aparcamiento, Guillermo de Olives, quien ayer confirmó a este diario que no ha habido avances. Preto explicó que el acuerdo no se puede firmar hasta que no cuenten con todos los permisos e informes favorables.

Hasta que el nuevo aparcamiento –las obras serán cosa de pocos días– no esté abierto y operativo, la única manera de acceder a Favàritx por carretera será en transporte colectivo, ya sea a través del servicio de autobús que se puso en marcha el pasado 1 de junio desde Maó, o a través del taxi.