Una familia de tres personas se encuentra confinada desde el pasado 14 de marzo en una embarcación de 12 metros cuadrados habitables en el puerto de Maó | David Arquimbau Sintes/EFE

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Una familia de tres personas se encuentra confinada desde el pasado 14 de marzo en una embarcación de 12 metros cuadrados habitables en el puerto de Maó.

La historia arranca el 1 de octubre de 2018 cuando llegan a Menorca y deciden alquilar una vivienda para residir. Unos meses después, en enero de 2019, se desplazan a Cataluña para acompañar a su hijo que inicia un curso universitario. «Nadie nos quiso alquilar una vivienda para tan pocos meses, porque nuestra intención era volver en junio a la isla, al finalizar el curso académico», ha señalado Joan Lluís Pineda.

El hecho de no encontrar vivienda no supone un drama para esta familia que decide entonces vivir en el interior de la embarcación. De manera que se instalaron en el puerto de El Masnou. «Tenemos una filosofía de vida un tanto diferente, creemos en vivir con pocas cosas, lo mínimo posible», remarca el padre de familia.

A principios de este año, el temporal Gloria les alcanza en El Masnou, puerto que cierra hasta inicios de marzo, cuando la Generalitat de Cataluña anuncia la suspensión de las clases lectivas. «Empezamos a navegar con la intención de llegar a Menorca y buscar una vivienda. Amarramos y tuvimos conocimiento de que estábamos confinados», recuerda.

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La familia Pineda había consultado diferentes páginas web de inmobiliarias, pero el confinamiento les impide realizar visitas. «La verdad es que no nos corre prisa, estamos acostumbrados a vivir aquí».

La embarcación mide 13,5 metros de eslora y 4,5 de manga, con 12 metros cuadrados habitables. «De éstos, solamente en 8 metros cuadrados podemos estar de pie. Tenemos sofá y zona de armarios, pero nos movemos sentados», detalla.

El pantalán donde se encuentran está cerrado y no hay nadie más. «Estamos la mar de bien», dice Pineda, aunque han recibido una advertencia por parte de Guardia Civil.

«Vino un agente a decirnos que nos denunciaría porque a su parecer estábamos vulnerando el confinamiento. Creo que finalmente no lo hará porque no deja de ser una concesión administrativa que pagamos y tenemos derecho a utilizar», ha destacado.