Dos agentes esperan mientras el inspector realiza su trabajo en un bar de Ciutadella | Josep Bagur Gomila

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Un inspector de la Dirección General de Emergencias del Govern está visitando los bares y restaurantes abiertos en Menorca para informar de las nuevas sanciones con las que se castigan infracciones en este ámbito. El decreto aprobado en julio ha endurecido las sanciones con motivo de la declaración del nivel 4 de alerta máxima.

En principio la campaña tiene carácter informativo y va dirigida a que se cumpla toda la normativa relacionada con la seguridad sanitaria. Así, por ejemplo, ha de estar indicado el aforo de cada establecimiento (la terraza en el caso actual puesto que la actividad en el interior está prohibida), los frascos de hidrogel alcohólico han de estar bien identificados y el acceso a los aseos ha de ser invidual. A estos ejemplos de información básica se añade la separación entre las mesas y otras que se aplican desde que comenzó la desescalada tras la primera ola.

El inspector realiza su trabajo acompañado por una pareja de policías locales del municipio respectivo en el que trabaja. Este viernes estaba en Ciutadella y la primera intención era informativa y de advertencia, si se detectaba alguna infracción. Entre los objetivos no figuraba levantar acta, salvo que se topase con algún caso de incumplimiento flagrante.

Las patronales del sector, lejos de apreciarlo como un acción de acoso, están de acuerdo con la campaña y no les pilla desprevenidos dado el contacto institucional que mantienen, especialmente con la Conselleria balear de Modelo Económico.