Imagen virtual del nuevo parque, al norte de Es Mercadal.

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La sociedad Es Mercadal Solar SL, con sede en Alicante, promueve la construcción de un parque solar con una potencia pico de 20 megavatios (MW) en unos terrenos rústicos al norte del núcleo urbano del municipio, una parcela que en el catastro figura con el topónimo Hort de Llucatx. Además de por su envergadura –cabe tener en cuenta que los parques actualmente en funcionamiento en la Isla suman apenas 5 MW–, el proyecto llama la atención por introducir el concepto ‘agrisolar’, pionero en España, según defienden los autores de la iniciativa, que no solo prevén generar energía eléctrica, sino también poner en marcha una nueva producción agrícola en la parcela, en este caso una plantación de lavanda, aprovechando las condiciones que ofrece el sombrado parcial de los paneles solares.

El emplazamiento escogido –ya se ha alcanzado un acuerdo de alquiler de larga duración con la propiedad– se encuentra en un suelo agrícola, donde actualmente se cultivan cereales como la cebada y el maíz. La parcela tiene una extensión de 80 hectáreas, pero la superficie útil para la instalación de los paneles solares sobre seguidores (se mueven captando la mayor radiación solar) y para la plantación de lavanda se reduce a 56 hectáreas ya que el resto del terreno son zonas arboladas protegidas, que hacen que la visibilidad del parque desde el exterior sea mínima.

De este tipo de proyectos de finca mixta de producción agrícola y energética se tiene experiencia en otros países europeos como en Alemania. A través del sombreado parcial, se logra un rendimiento adicional de alrededor del 30 por ciento, dependiendo de la plantación. En la documentación del proyecto, que la Dirección General de Energía y Cambio Climático del Govern ha sacado a exposición pública, se destaca que científicos alemanes sostienen que la sombra proyectada por los seguidores tienen un efecto positivo en la temperatura del aire, la radiación y las necesidades de agua para el cultivo de esta planta aromática.

El proyecto presentado solicita la declaración de Proyecto Industrial Estratégico con el objetivo de que su tramitación sea prioritaria. Los promotores estiman que las obras, con un coste en una primera fase de 10,7 millones de euros, durarían nueve meses y trabajan sobre el escenario de que entre en funcionamiento antes del verano del año 2022. En una segunda fase el proyecto se complementaría hasta superar los trece millones de euros con la instalación de una potencia de 5,3 megavatios que estará conectada a un banco de baterías, de forma que la energía almacenada se pueda inyectar a la red durante las horas punta de consumo, alrededor de las 22 horas, cuando no hay generación solar. Eso permitirá mantener en todo momento la potencia nominal de 15,4 kilovatios pico en el punto de conexión. La nueva normativa le permite no tener que solicitar un nuevo punto de conexión para esa segunda fase.

Según figura en el proyecto que está expuesto al público, las estimaciones de generación del parque una vez que entre en funcionamiento son muy considerables. En la primera fase, con una producción de alrededor de 40.000.000 kilovatios hora al año. La segunda fase permitirá generar unos 10.000.000 kilovatios hora adicionales. Analizando el consumo eléctrico habitual en Isla concluyen que entre ambas se podría satisfacer el diez por ciento del consumo anual de Menorca, un porcentaje muy considerable si se tiene en cuenta que la aportación de las energías renovables al mix de producción eléctrica de la Isla es en la actualidad de apenas un tres por ciento.

El plan de implantación de renovables en el sistema eléctrico de la Isla está encontrando una decidida respuesta por parte del sector privado, con más de una decena de proyectos en tramitación –algunos de gran calado– que prometen reducir drásticamente el funcionamiento de la central de Endesa en el puerto de Maó en los próximos años.