Conxa Juanola y Héctor Pons, con los adhesivos que se repartirán en esta nueva campaña de concienciación.

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El Ayuntamiento de Maó se ve obligado a desembolsar 100.000 euros cada año para retirar de la vía pública los trastos y enseres de todo tipo que se abandonan por las calles y cunetas del término municipal sin hacer uso del servicio gratuito de recogida que funciona con cita previa. Una partida que está fuera del contrato del servicio de limpieza y gestión de residuos urbanos.

Con la intención de dedicar este dinero a fines más provechosos, el alcalde de Maó, Héctor Pons, y la teniente de alcalde de Medio Ambiente, Conxa Juanola, presentaron ayer la campaña «No embruteu, feu ciutat» que tiene por objetivo mejorar la gestión de los residuos y luchar contra el incivismo que supone el abandono de residuos en la vía pública.

El primero de los elementos a utilizar son unos adhesivos que se colocarán en los voluminosos depositados de forma ilegal en la calle. De esta forma se pretende visualizar el incivismo que supone esta conducta, al tiempo que se recuerda que existe un servicio gratuito de recogida con cita previa en el teléfono 971 36 19 63.

Orines en las fachadas
Por otra parte, la campaña incluye el reparto de pegatinas para luchar contra los orines de perro en las fachadas de las casas. Con el mensaje «Aquí no» se repartirán gratuitamente en la Oficina de Atención al Ciudadano para aquellos vecinos interesados en colocarlas en el exterior de sus domicilios.

La tercera de las iniciativas englobadas en la campaña es el calendario anual de recogida de residuos, donde se recuerda el horario para sacar la basura que no se puede reciclar, que es de 19.30 a 21.30 horas, así como los días en que no hay servicio.