Vecinos de Ses Barraques y una de las curvas de este tramo.    Foto: GEMMA ANDREU | Gemma Andreu

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La calzada es estrecha, no hay aceras, salvo las pintadas hace tiempo sobre el asfalto, y el trazado dicurre entre curva y curva. Son posiblemente los escasos 200 metros de circulación urbana más peligrosa que ha resistido en las últimas cuatro o cinco décadas. Está en el punto de inicio, o final, según cómo se mire, de la carretera que une Sant Lluís con Trebalúger y Es Castell. Conocido como Ses Barraques, forma parte de la trama urbana de Sant Lluís.   

El sinvivir que causa entre los vecinos de este caserío tiene por fin fecha de caducidad. Ayer fueron informados por el Ayuntamiento y el Consell de la nueva ordenación del tráfico que se ha previsto en la zona. El objetivo es devolver la tranquilidad y sobre todo la seguridad a una barriada que en el siglo pasado se había caracterizado por estas cualidades.

La calzada, que todavía es de doble sentido, será solo de entrada a Sant Lluís y para ir desde esta población a Trebalúger o Es Castell habrá de utilizarse la alternativa del polígono industrial. La condición imprescindible para acometer el cambio es la construcción de la rotonda entre la carretera que une las citadas poblaciones, la Me-6, con el polígono. Esta obra está en vías de licitación    y la consellera de Movilidad, Francesca Gomis, calcula que pueda estar lista a comienzos del próximo verano.

Entre esta rotonda y la entrada a la bodega Binifadet ni la calzada ni el tráfico sufrirán alteración alguna, por tanto, se mantiene el dobe sentido. A la entrada de las bodegas se habilitará espacio para facilitar las maniobras de los grandes vehículos y añadir seguridad a ese lugar.

Desde este punto se modificará el firme del asfalto como medio para informar al conductor del cambio de condiciones de la calzada y de que deberá ir más despacio.

El doble sentido se mantendrá otro pequeño tramo, hasta el número 41, donde comienza la zona urbana por la que discurre la carretera. Desde ese punto solo se podrá circular en coche en sentido Sant Lluís, los vehículos pesados deberán utilizar la alternativa del polígono.

Este tramo de calzada tendrá diseño de vía lenta y aceras y carril bici. Sobre estas ideas se redactará el proyecto, que prevé asimismo soterrar las líneas de electricidad, telefonía y otros servicios.           

Gasolinera

Las obras las ejecutará el Consell, que es el titular de la carretera, de acuerdo con el Ayuntaminto de Sant Lluís. Este, por su parte, aprovechará las obras para reordenar la zona en la que esta carretera se une con la avenida de Sa Pau. Allí se ubica también la gasolinera y confluyen otras calles.

No se hará todo a la vez. La rotonda de la Me-6 con el polígono será la primera obra. Es también la parte más adelantada de toda la actuación.

El hecho de que se haya optado por la entrada para el sentido único es porque es más utilizado actualmente que el de salida. «Realizar este trayecto por el polígono supone tres minutos más de tiempo y mucha más seguridad para todos», explica la consellera de Movilidad.